
Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)
Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.
Que ni una ni mil piedras en el camino
te hagan tropezar
No te ates a nada no hay tiempo para
dejar la oportunidad pasar
Que no hay excusa alguna
para no servir a los demás
Siempre sonriente sin dejar
a la queja entrar
Que un ángel nos ha enseñado
cómo se debe volar
Que si llevas la cruz a cuestas
no se tiene por qué notar
Que esta no es nuestra liga, entonces
¿a qué te quieres afferrar?
Simplemente
BAILA y déjate de historias
Aunque no tengas el control
Cualquiera que sea la canción
Déjate llevar en el salón
Déjate hacer, que trace tu camino
Él también quiere bailar contigo
Que si el sufrimiento es por amor
el dolor es diferente
Entrégate hasta el extremo,
empápate de esta fuente.
Inagotable, infinita,
de la que siempre se sacan fuerzas
Es dios padre quien te grita
que te acompaña en lo que elijas
Cada segundo puede ser el último,
es la hora de levantarse.
Vive derramando, derramando todo el vaso,
que no haya gota que se salve
Busca creatividad
Lo terrenal puede esperar
Recuerda que no poner firma
es la mejor forma de firmar
Simplemente
BAILA y déjate de historias
Aunque no tengas el control
Cualquiera que sea la canción
Déjate llevar en el salón
Déjate hacer, que trace tu camino
Él también quiere bailar contigo
Recuerda que somos eternos
recuerda que el tiempo no es nuestro
Recuerda que el cielo está abierto
De ti depende que entren cientos
Simplemente
BAILA y déjate de historias
Aunque no tengas el control
Simplemente baila pase lo que pase
Pon en sus manos tu corazón
Cualquiera que sea la canción
Déjate llevar en el salón
Déjate hacer, que trace su camino
Simplemente...
(Se repite estribillo normal)
Del santo evangelio según san Juan (4, 5-42)
En aquel tiempo, llegó Jesús a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al pozo. Era hacia la hora sexta. Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber». Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» (porque los judíos no se tratan con los samaritanos). Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, le pedirías tú, y él te daría agua viva». La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?». Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna». La mujer le dice: «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla». Él le dice: «Anda, llama a tu marido y vuelve». La mujer le contesta: «No tengo marido». Jesús le dice: «Tienes razón, que no tienes marido: has tenido ya cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad». La mujer le dice: «Señor, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén». Jesús le dice: «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que lo adoren así. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y verdad». La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo». Jesús le dice: «Soy yo, el que habla contigo».
He decidido que no te vas sin decirte
algo que está pasando de verdad.
Un loco anda suelto enamorado, se le
cae la baba, no te has fijado.
Le has cautivado con tu corazón, está
esperando a que lo abras ten el valor.
No tengas miedo a no escuchar, Él
habla en el silencio y grita “eternidad”
Ama la vida que se te ha dado,
el amor con fuego en el pecho
grabado.
Porque no solo clavaron sus manos
y pies, clavaron su mirada en tu
alma también. En tu alma también,
en tu alma también.
He decidido que no te vas sin
recordarte en un momento cuál es tu
verdad.
Joven pringado, vestido de abrazos,
mecido desde siempre entre sus
manos.
Debes aprendes qué es el dolor, esa
entrega de rodillas que esconde su
amor.
Joven pringado encendido y elegido,
en la revolución del amor de Cristo.
Ama la vida que se te ha dado, el
amor con fuego en el pecho
grabado.
Porque no solo clavaron sus manos
y pies, clavaron su mirada en tu
alma también. En tu alma también,
en tu alma también.
He decidido que no te vas sin que
admires un momento lo guapa que
está mamá.
Madre del Cielo, de Hakuna y de mi
vida, cuanta belleza y valentía unidas.
Virgen del Abrazo, ayúdame a seguir
a tu Hijo, como hiciste tú con Él.
Madre querida, abrázame ya, pues
quiero estar loco y dar la vida de
verdad.
Ama la vida que se te ha dado, el
amor con fuego en el pecho
grabado.
Porque no solo clavaron sus manos
y pies, clavaron su mirada en tu
alma también. En tu alma también,
en tu alma también.
Ama la vida que se te ha dado, el
amor con fuego en el pecho grabado…
Por tu Iglesia, que te espera a oscuras,
por tu pueblo que te reza aguardando
la aurora.
Te rogamos, te rogamos.
Por las naciones paganas,
que tienen sed de ti sin saberlo.
Ten piedad, ten piedad.
Por los pueblos oprimidos por el
totalitarismo
y la opresión de la mentira.
Por aquellos perseguidos por tu
nombre, que se ocultan para orar
y aquellos extraídos de su hogar.
Por sus perseguidores,
cegados por el odio,
“Perdónales, Padre,
no saben lo que hacen.”
Por los que no nos aman,
por los que no sabemos amar.
Por los que sufren y agonizan
y hoy duermen en el hospital.
Por los que es su última noche
y cuyos ojos no verán el nuevo día.
Ten piedad, ten piedad.
Por todos los que sufren la tentación
del suicidio,
por los dispuestos a dejar ganar al
mal.
Por aquellos cuyas noches son
interminables,
y a los que la angustia
les ha quitado la paz.
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison.
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison,
Kyrie Eleison.
Por aquellos que trabajan en la
prostitución
y se ven obligados a vender su amor.
Por los que caen en la trampa
del vicio y las drogas.
Por los que hoy duermen en prisión,
por los que hoy esperan su ejecución,
por aquellos a los que torturan,
Por criminales, por los ladrones,
por los que erran en soledad,
por los que sufren
la indiferencia de los demás.
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison.
Por la ciudad,
por todos sus habitantes,
que en sus sueños solo existas Tú.
Por nuestros difuntos que aún no han
visto tu Rostro,
por los alejados entre la multitud.
Por los niños que descansan en el
seno de su madre,
por las mujeres que van a dar a luz.
Para que reine tu paz en cada hogar,
por los que quieren
saciar tu sed de amar.
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison.
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison,
Kyrie Eleison.
Ten piedad (x10)
Ten piedad, Señor, ten piedad.
Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante
Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!
Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.