Vivir sin mentiras

🗓 24 de abril de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


En medio del fuego

Alzo la voz, en medio del fuego
De pie en el dolor, sin miedo te
espero (x2)


Ahora que no hay tierra que pisar
Aunque todo en mí me pide
abandonar

Alzo la voz, en medio del fuego
De pie en el dolor, sin miedo te
espero (x2)


Cielos, ejércitos,
luz y tinieblas,
la noche y el día,
el sol, las estrellas,
cantad, bendecid al Señor

Que rompan los mares,
los ríos que corran,
que naden los peces,
retumben las olas,
cantad, bendecid al Señor

Los montes y cumbres,
los fríos y heladas,
ganados y fieras,
las aves y plantas,
cantad, bendecid al Señor

Hijos de hombres,
que rían y lloren,
que abracen, que corran
que griten y adoren,
cantad, bendecid al Señor

Alzo la voz, en medio del fuego
De pie en el dolor, sin
miedo te espero (x4)


Evangelio

Lc 24, 13-32

Aquel mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Él les dijo:

«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».

Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:

«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».

Él les dijo:

«¿Qué?».

Ellos le contestaron:

«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».

Entonces él les dijo:

«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».

Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.

Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:

«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».

Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista.

Y se dijeron el uno al otro:

«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».


Voz en off

Como los discípulos de Emaús, voy por la vida discutiendo.
A veces, enfrentándome a la misma vida.
Mira que yo solo quiero quererte, hacer las cosas bien.
Pero si mi vida fuera un poco distinta… sería más fácil.
Necesito que me des eso que no me estás dando.
Que cambies ese defecto.
Que me ayudes con este otro.
Que le des la vuelta a esa situación.
Que transformes a los de mi alrededor.
Que te hagas evidente y me digas por dónde ir.
Parece que tengo que explicar yo al salvador cómo se salva. Cómo necesito ser yo salvada.
Jesús, ¿por qué siempre parece que eres tú el único que no se entera?

“¡Qué necios y torpes sois!”

No soy capaz de reconocerte.
Estás aquí, pero mis ojos no son capaces de verte.
Te acercas, caminas conmigo, y yo ni me entero.

Así que te pido que abras mis ojos
Haz Tú que me entere!

Abre mis ojos
Explícame Tú las escrituras,
háblame por el camino.

Abre mis ojos,
para que vean en todo belleza.

Abre mis ojos.
Enséñame a descubrirte en cada cosa. Aunque desaparezcas de mi vista. Pero no te vas.

Abre mis ojos
Aunque solo intuya tus espaldas.

Abre mis ojos.
Y haz que te deje salvar como Tú quieras hacerlo.

Quédate con nosotros, Jesús, y renueva cada día esta mirada, para que sea capaz de reconocerte a cada instante.


No te vas

Llévame a aquel atardecer,
que tu voz cale en mí otra vez.
Llévame al camino en que todo
tiene sentido
Volveré a pedirte: ¡quédate!

Entras para quedarte, desapareces,
pero no te vas.
Entras para quedarte
en esas manos, que te parten.


Llévame a aquel atardecer,
donde todo me hiciste entender.
Abre mis oídos y que la palabra
haga nueva mi alma, quédate.

Entras para quedarte, desapareces,
pero no te vas.
Entras para quedarte
en esas manos, que te parten.

Entras para quedarte, desapareces,
pero no te vas.
Entras para quedarte
y en un chasquido,
me gritas que estás.


¿No ardía acaso nuestro corazón
en ese camino?
¿No ardía acaso nuestro corazón?

¿No ardía acaso nuestro corazón
en ese camino?
¿No ardía acaso nuestro corazón?

¿No ardía acaso nuestro corazón
en ese camino?
¿No ardía acaso nuestro corazón?


Sólo Tú

Solo Tú eres grande, eres glorioso, eres tempestad
Solo Tú eres fuego, eres belleza, eres eternidad
Solo Tú eres inmenso, eres silencio, eres la verdad
Solo Tú eres descanso, eres digno, me das identidad

No hay palabra que Te pueda definir
No hay palabra que describa Tu existir
Incomparable, innombrable, indescriptible
Incomparable, innombrable, indescriptible

Solo Tú eres abismo, eres misterio, eres bondad
Solo Tú eres libre, eres amor, pura divinidad
No hay palabra que Te pueda definir
No hay palabra que describa Tu existir
Incomparable, innombrable, indescriptible
Incomparable, innombrable, indescriptible

Y Te hiciste hombre y me dejaste nombrarte
Me diste unos ojos a los que mirarte
Eres palabra y Te puedo describir
Eres camino, eres el principio y fin

Eres nombrable, puedo abrazarte, quiero cantarte que solo Tú puedes saciarme
Eres nombrable, puedo abrazarte, quiero cantarte que solo Tú puedes saciarme
Eres nombrable, puedo abrazarte, quiero cantarte que solo Tú puedes saciarme
Eres nombrable, puedo abrazarte, quiero cantarte que solo Tú puedes saciarme

Solo Tú puedes saciarme
Solo Tú puedes saciarme
Solo Tú puedes saciarme


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.