
Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)
Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.
En ciudades de coronas blancas.
En los cantos de gargantas altas.
En las ruinas ecos del pasado.
En cada página del libro sagrado.
En la sal, agua que empapa el alma.
En la brisa que prende las brasas.
En inciensos que trepan pilares.
En ofrendas que se encienden suplicantes.
En Tierra Santa
lo busco en Tierra Santa
colinas de piel dorada
reveló su Palabra.
En Tierra Santa
lo busco en Tierra Santa
colinas de luz dorada
reveló su Palabra.
En cien mil, en cada nombre.
En la danza de liternas de la noche.
En los ojos cerrados contemplando.
En el monte donde duermen los hermanos.
En la larga alfombra de dolor.
En el silencio que mece mi voz.
En el trigo, la vida y las ganadas.
En la mostaza que, discreta, todo guarda.
En Tierra Santa
lo busco en Tierra Santa
colinas de piel dorada
reveló su Palabra.
En Tierra Santa
lo busco en Tierra Santa
colinas de luz dorada
reveló su Palabra.
Aquí se encarnó,
vivió entre los hombres.
Y lo encuentro en cada paso que doy
en esta tierra.
En esta Tierra Santa
lo busco en Tierra Santa
colinas de piel dorada
reveló su Palabra.
Del santo evangelio según san Juan 14,23-29):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis».
Amar es cosa de valientes
Ven, Espíritu, ven.
¿Cuántas veces lo he repetido en mi vida?
Seguramente muchas.
O puede que esta sea la primera.
Da igual.
Esta vez lo digo de verdad.
Esta vez lo pido con el corazón.
Ven, Espíritu, ven.
¡Ven, Espíritu, ven!
Necesito tu Espíritu Jesús.
Necesito que el Padre me lo envíe.
Que me enseñe, que me lleve.
Porque acabo de escuchar tus palabras, y ya no me acuerdo ni de la mitad.
Porque una vez más me hablas y yo no entiendo.
Porque me pides y no sé darte.
Porque me quieres y no se amarte.
Porque lo intento… y vuelvo a caer.
Y vuelvo a perderme.
Y vuelvo correr.
Y vuelvo a huir.
Porque…espera.
¿Por qué sólo pienso en lo que no puedo?
Qué fácil quejarse.
Qué fácil decir que yo no sé.
Qué fácil entrar en este bucle y cruzar los brazos.
Dejar que se turbe el corazón con lamentos sin sentido…
Dejar que tiemble el alma y se ahogue en sus propias penas…
Pero, ¿qué hago Jesús?
Busco tu paz y no la encuentro.
Busco tus caminos y me pierdo.
Una vez más… ¡ven Espíritu ven!
¡Ven y ayúdame a darme cuenta!
Me lo has dicho claro Jesús:
Sólo con amor puedo guardarte a ti,
Porque sólo por amor te ha enviado el Padre.
Sólo con amor puedo abrir mi corazón,
Porque sólo por amor quieres entrar en él.
Así que ya está.
Esto no va de entender.
No va de ser o no ser capaz.
De tener o no tener fuerza.
De sentir o no sentir.
De perderme o encontrarme…
Esto va de amar y nada más.
De coger mi corazón y ponértelo aquí delante.
De coger mi corazón y ponérselo a ellos delante.
De abrirlo y y dejarte.
De mirarte y pedirte el Espíritu.
De dejar que tu amor sane mi amor.
De dejar que tu vivir enseñe a mi vivir.
Menos quejas.
Menos vueltas a tantas vueltas.
Más corazón.
Más fuego.
Más arder por amor en el mundo.
Más dejar que ardas Tú y apagues todos estos “peros”.
Que arda mi corazón por Ti.
Que arda mi vida en Ti.
Me lo has dicho tú:
Que no me turbe.
Que no me acobarde.
A veces esto va de ser valientes.
Porque, amar, es cosa de valientes.
El día al día, le pasa su mensaje
La noche a la noche se lo susurra
Tu misericordia, Señor, llena la tierra
Úsame para llevarla a cada rincón
Llevaré tu misericordia a la universidad
Entraré en el corazón de cada amigo
Y con la fuerza de tu Espíritu diré
La misericordia ha entrado en esta casa (bis)
Levántate y anda
Llevaré tu misericordia a la universidad
Entraré en el corazón de cada amigo
Y con la fuerza de tu Espíritu diré
La misericordia ha entrado en esta casa (bis)
Levántate y anda
Hazme bendición para cualquiera
No me importa sangrar, solo quiero que
Que tu amor sin límites, que tu sed nos sane
Úsame para traer hoy tu ternura
Que mis ojos vean todo belleza
Descubriendo, el rostro de cada uno
Que mis oídos escuchen los gritos
mudos del prójimo
Que mi boca, manos y pies transmitan tu ternura
Y que mi corazón sienta en carne viva
(canon)
La misericordia ha entrado en esta casa (bis)
Levántate y anda
Quiero encontrarte
Quiero contarte mis planes, hacerte reir.
Quiero maravillarme
Quiero saber mirarte en la puesta de Sol
Quiero lo que Tú quieras
Quiero la fuerza que tienes para conquistar
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
(x2)
Quiero entregarme
Quiero un mar de ilusiones poder navegar
Quiero abrirte la puerta
Quiero dejar que Tú seas la luz que hay en mí.
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
basta con suspirar.
(x2)
Lerelerelerelere
lerelerelere
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
basta con suspirar.
(x2)
Dios te salve María
del rocio Señora
luna, sol, noche y día
mi pastora celestial
Dios te salve María
todo el pueblo te adora
y repite a por fia
como tú no hay otra igual.
Olé, olé,. (18 VECES)
Al Rocío yo quiero volver
a cantarle a la Virgen con Fe con un
(bis)
Dios te salve María
Manantial de dulzura
A tus pies noche y día
Te venimos a rezar
Dios te salve María
Un rosal de hermosura
eres Tú Madre mía
de pureza virginal