«SANTOS YA»

🗓 28 de abril de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Siempre imaginé

Siempre imaginé la felicidad ligada al
poder y a la comodidad.
Siempre imaginé la felicidad ligada a
mis sueños cumplidos.
No sabía que la felicidad era así.

Miembro de un pueblo, tengo familia,
Ciudadano del cielo y de estirpe
elegida,
De nación, piedra de iglesia, que
habita en Jerusalem.

Oveja del divino redil a quien el
pastor señala y susurra:

¡Estos son mi madre y mis
hermanos, soy de tu familia,
qué bonita es, tu Iglesia!
Mmmmmmm

Siempre imaginé la felicidad ligada al
poder y a la comodidad.
Siempre imaginé la felicidad ligada a
mis sueños cumplidos.
No sabía que la felicidad está aquí:

Aquí y no allí, ahora y no mañana,
En lo que hago y no en lo que queda
por hacer,
Dentro de mí, en saber que me amas
En serte fiel y no entender o poseer.

Allí la noche es clara como el día
lugar en desde el que miras y me
susurras:

¡Cuánto te he esperado!
¡Soy de tu familia!
¡Qué bonita es tu Iglesia!

Riéndome de mi autosuficiencia,
contigo pan blanco que me susurras:

¡Sed uno, como el Padre y yo!
¡Porque soy de tu familia!
¡Qué bonita es…!
¡Estos son mi Madre y mis
hermanos!
¡Soy de tu familia!
¡Qué bonita es tu Iglesia!


Evangelio

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10

En aquel tiempo, dijo Jesús:«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».


Voz en off

Hola, Jesús.

Tu ascensión.
Una cosa buena de este pasaje es que resulta fácil el dar rienda suelta a la imaginación y verte ascendiendo lentamente: las nubes, el sol que ciega, las caras de los apóstoles…

Pero esta vez , he empezado a rezar con el Evangelio y me he puesto a pensar en los apóstoles.
Algunos dudarían en postrarse.
Después de todo lo que habían visto y oído, incluso después de haber estado contigo resucitado ;algunos dudan…
eso me da esperanza, me tranquiliza ver que lo de dudar de ti sigue siendo normal, da igual de cuánto tiempo te conozcamos.

Pero entonces he parado, porque una vez más he saltado a lo rápido, a lo fácil en el Evangelio: un mensaje, algo que llevarme a mi día a día, una enseñanza que me dé paz.

¿Y Tú? Imagino la cara de los apóstoles, ¿y la tuya de cerca? El libro de Hechos cuenta que los apóstoles se fueron alegres, ¿y Tú qué sentiste?

No recuerdo haberte preguntado nunca qué sentiste cuando ascendías Jesús.
Si ascendiste en cuerpo y alma, ascendiste con un corazón humano. Glorificado, si, pero humano, y eso significa una cosa: en ese corazón habría una buena mezcla de sentimientos, como en todo corazón humano.

Una alegría que no soy capaz de imaginar, porque vuelves al Padre, a ese Padre que tanto quieres.
Padre tuyo y padre nuestro.
Vuelves después de haber cumplido la misión por la que bajaste a la Tierra, vuelves para quedarte para siempre a su lado y no volver a separarte jamás.
Claramente estarías sonriendo.

Pero, ¿y los hombres? Pedro, los otros 10, María… ¿no echarías un poco de menos estar con ellos? Los paseos por el mar de Galilea, comer con ellos, explicarles otra vez más lo que son incapaces de entender…

(breve silencio)

No sé si sentirías algo de pena por dejar la tierra,
pero sí sé que no me he enterado bien de lo que significa la ascensión. (2 seg silencio)
“Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin de los tiempos».”

Pero ya no te veremos en cuerpo y alma… (2 segundos silencio) “estoy con vosotros todos los días”
Pero ahora tus palabras están en la Biblia, ahí plasmadas .
Y en ellas ,eres Tú en persona hablando… “estoy con vosotros todos los días”

Porque lo que a mí me parece un final, para Ti es un nuevo comienzo.
Fin de tu paso por la tierra, fin de la pascua (casi fin de curso)…

¿fin?
¿O nueva etapa en la que vivo de una promesa?

Y esa promesa es sencilla pero potente: que estás todos los días
Tu,
Jesús resucitado,
vivo,
conmigo,
con nosotros,

en medio de tu Iglesia.


En medio del fuego

Alzo la voz, en medio del fuego
De pie en el dolor, sin miedo te
espero (x2)


Ahora que no hay tierra que pisar
Aunque todo en mí me pide
abandonar

Alzo la voz, en medio del fuego
De pie en el dolor, sin miedo te
espero (x2)


Cielos, ejércitos,
luz y tinieblas,
la noche y el día,
el sol, las estrellas,
cantad, bendecid al Señor

Que rompan los mares,
los ríos que corran,
que naden los peces,
retumben las olas,
cantad, bendecid al Señor

Los montes y cumbres,
los fríos y heladas,
ganados y fieras,
las aves y plantas,
cantad, bendecid al Señor

Hijos de hombres,
que rían y lloren,
que abracen, que corran
que griten y adoren,
cantad, bendecid al Señor

Alzo la voz, en medio del fuego
De pie en el dolor, sin
miedo te espero (x4)


Los coros del universo

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Con la Palabra y con Tu aliento,
creaste el mundo para mí,
estableciste espacio y tiempo.
Sostienes cada momento,
hoy te encuentro, vengo a Ti.

Reconocemos Tu grandeza,
en el silencio de Tu sí,
nos estremece Tu belleza.
Ahora estando en Tú presencia,
nos postrarnos ante Ti,
solo ante Ti.

Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Con la Palabra y con Tú aliento,
hiciste al hombre para Ti,
nos haces hijos en Tu Hijo.
Todo fue creado por Él,
y para Él.

Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x4)


Gloria, gloria a Ti,
gloria a Ti,
a Ti para siempre. (x4)

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Bendito

Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante

Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!

Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.