
Padre pon tu Espíritu sobre mí,
aquí estoy, aquí me tienes.
Gracias por la vida,
Que la viva siendo todo yo
Que la viva siendo todo yo
Todo libre,
todo entregado,
todo Tú,
todo dado,
todo alegre,
todo amante,
todo amado,
todo arrodillado,
todo hijo,
todo hermano,
todo padre,
todo disfrutón,
todo mariano,
todos por todos,
que viva todo,
con toda el alma.
Arde, con fuerza en este frío,
con todo el alma en vilo
buscando una razón.
Tiemblan, los Muros de esta celda,
que no pueden ni intentan
Contener su corazón.
Brazos, cerrándose en abrazos,
de un padre que dio tanto
de un hijo que murió.
Lloran, reyes y tronos lloran,
ante un hombre en la sombra,
rezándole a sus Dios.
La mira, y al verla el mundo gira.
Y en un solo segundo,
al cielo estremeció.
Besa, donde ella pisa él besa.
Secándose las lágrimas
al pedirle perdón.
Alza, un paso al firme al alba.
Ejércitos se apartan
ante su convicción.
Siente, el peso que le viene.
Pero nada detiene
su sencilla decisión.
Duerme, tranquilo el niño duerme
sufre porque no puede
darle algo mejor.
Calla, y en el silencio grita.
Se le traspasa el alma.
Sufre su condición.
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero duerme en brazos a su Dios.
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero mira a los ojos a Dios.
Sonríe, tranquilo al fin sonríe.
Y en un último aliento
hizo llorar a Dios.
(CHICOS)
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero duerme en brazos a su Dios.
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero mira a los ojos a Dios.
En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras de Cristo, le mandó a preguntar por medio de dos de sus discípulos:
VOZ EN OFF
A que salisteis al desierto? Salisteis a ver a un hombre con lujo?
Me retumban tus palabras
Quien iría a buscar a alguien vestido de lujo en un desierto…
A mí eso no me pasaría
Pero resuenan…
Que he salido a buscar?
Llevo ya más de la mitad del adviento. Y me noto más perdida casi que al principio
Te he buscado en luces y adornos. En decorados bonitos. En flores de pascua y en villancicos alegres
Y se me ha vuelto a olvidar que naces en un pesebre
Te he buscado en el lujo, y te he perdido en lo sencillo
Te he buscado en actos grandes y heroicos, en grandes milagros, en fuegos artificiales, y me he perdido tus caricias diarias
He intentado encontrarte haciendo muchas cosas, como si tuviera que ganarme tu aprobación
Porque no me cabe en la cabeza, que me quieras pobre
“Bienaventurado quien no se escandalice de mí”
Me escandalizan tus palabras Jesús, porque no soy capaz de acogerlas. Soy incapaz de acoger que me quieras pobre
Soy tan pobre, que no puedo ni abrazar mi pobreza
Porque me cuesta verme necesitada. Me cuesta admitir que sola no puedo. Y vuelvo a intentarlo, vuelvo a razonarlo todo, a organizar, a perseguir esa perfección, creyendo que me va a acercar a Ti…
Puede que no busque un lujo de oro. Pero busco tantas veces el lujo del control, de mis logros, de la perfección…
A que salisteis al desierto? A que has venido hoy?
Pues bien Jesús, vengo a decirte desde lo hondo de mi corazón, que te necesito
Para todo
Te necesito para que me ayudes a buscarte. Que me enseñes el camino de la sencillez. Ayúdame a librarme de todas las capas de lujos que me impiden verme pobre.
Te necesito para abrazar mi pobreza. Para que entres a través de ella
Te necesito para que me enseñes a mirar, a escuchar y me resucites
Te necesito Jesús. Simplemente, sin Ti no puedo
Mirándote con Cristo me recreo,
tu espíritu de reina te embellece.
No conoces ni sombra de la muerte,
solo sabes decir “Sí”.
Ofreces tu carne al Padre y a tus hijos.
Femenina, me proteges.
Sólo te importa ofrecer un corazón
donde reclinar la cabeza:
¡de ti no puedo prescindir!
¡de ti no quiero prescindir!
Bendita entre todas las mujeres,
tú que ignoras tu belleza,
nada tuyo en ti ocupa lugar,
en ti quepo todo entero.
Contigo me siento único y tranquilo.
Tu mirada me comprende.
Tan solo yo quiero tener un corazón
donde reclinar la cabeza:
¡de ti no puedo prescindir!
¡de ti no quiero prescindir!
Ni el mismo Dios pudo prescindir de
Ti
¡de ti no quiso prescindir!
¡de ti no pudo prescindir!
Que enfermo corazón,
que te dice que no.
Que da hasta dos mil vueltas
sobre la razón, sufre en la fricción
entre el mundo y tu amor.
Que humano y vacío se queda el dolor
al sobrevivir, y no vivir contigo.
Soy nacido de lo alto,
resurgido en el Jordán.
Con agua y fuego me sellaste,
mi destino, la eternidad.
Ha empezado la batalla,
en cada corazón.
Los cojos corren los mudos claman:
la victoria inevitable del Amor.
Mi corazón mira hacia oriente en espera de su Salvador.
No quiero hacer esperar
a un Cielo que ha empezado ya.
Los ciegos nunca vimos tanto color
ni muertos tan vivos por amor.
Y que prometida salvación,
que ya comenzó.
En alianza a su pueblo, alianza
conmigo,
eres fiel a mí, Tú me has elegido.
Unidos Tú y yo, recorriendo el camino
y si trato de huir, o miro a otro lado
gobiernas tú mis pasos.
Soy nacido de lo alto,
resurgido en el Jordán.
Con agua y fuego me sellaste,
mi destino, la eternidad.
Ha empezado la batalla,
en cada corazón.
Los cojos corren los mudos claman:
la victoria inevitable del Amor.
Mi corazón mira hacia oriente
en espera de su Salvador.
No quiero hacer esperar
a un Cielo que ha empezado ya.
Los ciegos nunca vimos tanto color
ni muertos tan vivos por amor (x2)
Y que prometida salvación,
que ya comenzó.
En alianza a su pueblo, alianza
conmigo,
eres fiel a mí…
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.