Navidad

🗓 20 de diciembre de 2024


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


El Abrazo

Quiero poder cerrarte en un
paréntesis de brazos,
entrelazando los míos con los tuyos
Quiero crear contigo un círculo sin
afueras
incluir en el movimiento al mundo
entero


Y prestarte mi cuerpo para ese abrazo
eterno
Invítame a entrar en ese abrazo y
aprendiz en esta escuela


Dejando la indiferencia viviré de
rodillas y abrazado
Dejando las diferencias viviré de
rodillas y abrazando


Quiero apretarte en el vientre de tu
madre aún no nacido,
siendo hombre ensangrentado y
crucificado

Quiero abrazarte en la blanca Hostia y
en la vida que me has dado
En el sufriente y en quien tengo al
lado.


Siendo siempre Tú, prójimo y
necesitado.
Invítame a entrar en ese abrazo y
aprendiz en esta escuela


Dejando la indiferencia viviré de
rodillas y abrazado
Dejando las diferencias viviré de
rodillas y abrazando


Dejando la indiferencia viviré de
rodillas y abrazado
Dejando las diferencias viviré de
rodillas y abrazando


Evangelio

Del santo Evangelio según San Lucas 3, 10-18

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:
«¿Entonces, qué debemos hacer?».

Él contestaba:
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».

Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:
«Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?».

Él les contestó:
«No exijáis más de lo establecido».

Unos soldados igualmente le preguntaban:
«Y nosotros ¿qué debemos hacer?».

Él les contestó:
«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga».

Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga».

Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.


Voz en off

Las tinieblas parecen que cubren todo alrededor.
entre gritos,
rezos y súplicas,
te desgarras de dolor.
Y así,
sin más,
exhalas tu Espíritu.

Tu Espíritu.
Que regalo tan grande nos has dejado.
Que don tan grande podemos tener en nuestras manos.
Porque gracias a tu muerte,
continuamente en mi corazón,
puedo encontrarme con ese Dios que me ama.

Un Dios hecho carne,
que se despoja de si mismo
lo pierde todo,
intentándomelo dar todo.
Pierde la vida,
queriendo devolvérmela.
Exhala su espíritu,
Para que yo lo reciba.
Cuánto me ama,
Que solo quiere que sea libre, salvada y resucitada.

Pero en el amor,
Esto es un juego de dos.
En esta relación yo también tengo que poner de mi parte.
Lo único es que yo tan solo tengo que creer.

Creer y nada más.
Y Jesús,
aquello por lo que pasaste,
Quiero que valga la pena.
No es necesario nada más,
Creer y abrir el corazón para que entres.
Hoy señor,
Quiero decirte con seguridad,
que te abro la puerta,
Quiero que tengas la seguridad,
De que estoy aquí también.
De que te acompaño en este camino y que juntos haremos todo lo que el padre quiera.


Soy Libre (Estación XV)

Mi mejor amigo decidió morir por mí,
cargó con mi castigo para que yo
pudiera vivir.
No viniste a juzgarme, me viniste a
salvar.
Y ahora lo que más quieres es que yo
me deje amar.
Abrázame, hoy me dejo querer.

Todos mis pecados arden
en el fuego de tu amor.
Y siempre que yo me caiga
Tú me levantarás.


Coronado con espinas, vestido de
dolor,
en tu último suspiro mi mundo se
apagó.
Pero al tercer día, un gran ruido se
escuchó,
fueron ángeles cantando: ¡Jesús
resucitó!
Oh abrázame, hoy me dejo querer.

Todos mis pecados arden
en el fuego de tu amor.
Y siempre que yo me caiga
Tú me levantarás.

Quiero volver a nacer en ti,
quiero volver a nacer en ti,
quiero volver a nacer en ti,
¡Ahora soy libre! ¡Ahora soy libre!
¡Porque tú me haces libre!

Todos mis pecados arden
en el fuego de tu amor.



Paraísos sin tu rostro (Estación III)

Busqué paraísos sin tu Rostro,
horizontes sin tu Luz.
Pinté de colores mis pecados;
pero el cielo no era azul.
Caí, resbalé en la noche y vi
un abismo grande en mí.


Regálame la vida, otro Cielo más,
un futuro junto a Ti
Seguiré tus pasos, seguro,
me levanto siempre en Ti


Soñé que me alzabas con tu mano,
me librabas del temor.
Sentí mi camino más ligero,
llevadero mi dolor.
Caí, resbalé en la noche y vi
un abismo grande en mí.


Regálame la vida, otro Cielo más,
un futuro junto a Ti
Seguiré tus pasos, seguro,
me levanto siempre en Ti

Dame Tú la vida, otro Cielo más,
un futuro junto a Ti
Seguiré tus pasos, seguro,
me levanto siempre en Ti


Resbalé en la noche y vi
un abismo grande en mí.
Sé mi luz para salir.
Me levanto siempre en Ti


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.