«LECTURA ESPIRITUAL Y EVANGELIO»

🗓 3 de marzo de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Por mí, por ti (Estación XVI)

Toda tu carne herida por mí,
toda tu sed clamando por mí.
Naceré de nuevo con tu sangre,
Señor,
libre para siempre por tu Amor.
Toda mi vida sólo por Ti,
cada locura sólo por Ti.
Arderé en la Gloria de tu Cruz, mi
Señor,
libre para siempre por tu Amor.


Evangelio

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 17, 1-9

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.

Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.

De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».

Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.

Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis».

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.

Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».


Voz en off

Las tinieblas parecen que cubren todo alrededor.
entre gritos,
rezos y súplicas,
te desgarras de dolor.
Y así,
sin más,
exhalas tu Espíritu.

Tu Espíritu.
Que regalo tan grande nos has dejado.
Que don tan grande podemos tener en nuestras manos.
Porque gracias a tu muerte,
continuamente en mi corazón,
puedo encontrarme con ese Dios que me ama.

Un Dios hecho carne,
que se despoja de si mismo
lo pierde todo,
intentándomelo dar todo.
Pierde la vida,
queriendo devolvérmela.
Exhala su espíritu,
Para que yo lo reciba.
Cuánto me ama,
Que solo quiere que sea libre, salvada y resucitada.

Pero en el amor,
Esto es un juego de dos.
En esta relación yo también tengo que poner de mi parte.
Lo único es que yo tan solo tengo que creer.

Creer y nada más.
Y Jesús,
aquello por lo que pasaste,
Quiero que valga la pena.
No es necesario nada más,
Creer y abrir el corazón para que entres.
Hoy señor,
Quiero decirte con seguridad,
que te abro la puerta,
Quiero que tengas la seguridad,
De que estoy aquí también.
De que te acompaño en este camino y que juntos haremos todo lo que el padre quiera.


Loco

No se conoce en la historia locura
como esta,
de un hijo que sea Romeo de su
Padre.

No hubo flecha de cupido más rápida
y tensa,
ni abrazo más perfecto,
no hubo gotas más iguales.

Fiel como su sombra, poseso de una
única obsesión.
¿Qué quieres Padre? Dímelo.

Es necesario que el mundo sepa
que yo amo al Padre.
Mi único interés son sus deseos,
mi fuerza es su querer.
Su corazón llora en mis mejillas,
llena mi boca de sus sonrisas
y sus deseos son los pasos de mis
pies


Conozco lo que siente el corazón de
mi Padre
No se da por vencido, no accede al
desengaño.

Lo que ha amado mi padre no lo da
por perdido,
como los ojos del esclavo en los
labios del Señor.

Esclavo de sus amores, poseso de una
única obsesión.

¿Qué quieres Padre? Dímelo.
Es necesario que el mundo sepa
que yo amo al Padre.
Pretenden seguirme sin conocer,
mi corazón.
Solo quién comparte en el huerto
al Padre,
descubrirá su verdad y sentido.
Pues es mentira cualquier vida
fuera de esta relación


Un Dios débil

Esto sí que lo entiendo, y como
me gusta
Ver un Dios débil, niño desnudo
en tus brazos
Y rehén aplastado por la cruz y
en agonía
Pero siempre necesitado de ti
María.

Cómo cambia el espíritu de un
niño una noche de miedo cuando se
arropa
Bajo las sábanas, de su madre.
Estás ahí, te necesito
No te vayas, no te vayas

Tu calor tacto vista, tu cercanía
No cambia nada y lo cambias
todo (X2)
Lo cambias todo

Esto sí que lo entiendo, y como me
gusta
Ver un Dios débil, naturalmente débil
Un Dios necesitado de compañía
De una madre, de mirada y cercanía

Como cambia el dolor del enfermo
cuando entrelaza sus dedos
Con los de otra mano conocida
Estás ahí, te necesito
No te vayas, no te vayas

Tu calor tacto vista, tu cercanía
No cambia nada y lo cambias todo
(X2)
Lo cambias todo


En un momento difícil, todos
piden llaman gritan
Queremos recibir tu consuelo
Sabernos acompañados por una
madre inseparable
Ojala tus hijos te sientan a su lado

Tu calor tacto vista, tu cercanía
No cambia nada y lo cambias todo
(X2)
Lo cambias todo (X4)


Los coros del universo

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Con la Palabra y con Tu aliento,
creaste el mundo para mí,
estableciste espacio y tiempo.
Sostienes cada momento,
hoy te encuentro, vengo a Ti.

Reconocemos Tu grandeza,
en el silencio de Tu sí,
nos estremece Tu belleza.
Ahora estando en Tú presencia,
nos postrarnos ante Ti,
solo ante Ti.

Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Con la Palabra y con Tú aliento,
hiciste al hombre para Ti,
nos haces hijos en Tu Hijo.
Todo fue creado por Él,
y para Él.

Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x4)


Gloria, gloria a Ti,
gloria a Ti,
a Ti para siempre. (x4)

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.