
Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)
Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.
Tú me sondeas y me conoce s, cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
Todas mis sendas te son familiares, conoces mis palabras.
Me estrechas, me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa.
¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Allí estás tú, allí te encuentro.
Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
Alli me alcanzará tu mano izquierda,
O tu derecha me agarrará.
Más si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, que la luz se haga noche en torno a mí»
La noche es clara como el dia.
La tiniebla no es oscura para ti
Tu has creado mis entrañas,
en el seno materno me tejiste.
Te doy gracias.
¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Allí estás tú, allí te encuentro.
Jn 14, 1-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Que no se turbe vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica: -«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre».
Que locura,
Sin duda tenía que ser difícil de describir,
Me refiero a esto que vivimos…
A este ahora, a este día que anunciaste y que ya está aquí,
Me encanta que lo intentaras,
Que no te pudieras quedar para ti lo que vendría, que quisieras aprovechar algunas de tus últimas palabras para esto…
Que llegarían días, que ya están aquí,
En los que habría un “no verte”, una noche oscura, un vivir en el mundo sin reconocerte,
Una aparente ausencia De Dios, un vacío,
el vacío del que quiere ver y no encuentra, del que intenta escuchar y no se entera de nada,
Que habría un mundo sin sentido, un no reconocerte,
Una pérdida total de coordenadas,
Un mundo sin Dios…
Y que también habría un “vosotros”, y esto, sinceramente, es lo que más me ha gustado Jesus! Que habría un “vosotros”, un grupo! Una fila de locos! Unos cuantos! En cuyos corazones y cuyas mentes todo iba a ser diferente!
A esos tú les decías: “No os dejaré huérfanos!Volveré, volveré a vosotros. El mundo no me verá, pero vosotros me veréis”
“El mundo no me verá, pero vosotros me veréis”
El mundo verá solo un pan, pero habrá algunos en los que la noche iba a ser luminosa, habría algunos que verían sin ver nada, que entenderían sin entender nada, y que lo escucharían todo, absolutamente todo, en el silencio…
Que habría algunos para los que iba ser así de sencillo, tan familiar como la vida misma,
que habría más locos de amor como Tú, y más aún, que en ellos estarías Tú, que en ellos vivirías Tu, y que ellos, con solo mirarte, vivirían! Porque Tu, y esto es mi parte favorita … sigues viviendo!
Que bueno Jesús! Porque es exactamente así! Este hoy es tal y como Tú lo anunciaste!
Es así de extremo! Así de bello! Para unos basta una mirada, para otros ni mil tratados de Teología! Para unos verte y conocerte, son lo mismo. Para otros recibirte es todo un imposible!
Asi que gracias. Porque tus palabras son justo lo que vivo, y solo eso ya consuela! Y gracias por marcar el camino, la hoja de ruta,
Las coordenadas para el grupo! Para este “nosotros”
Una vez más,
Amarte, entrar por la puerta del amor,
amar todas y cada una de tus palabras,
Todas estas también! Hacerles hueco! Abrazar cada migaja de este Pan Vivo venido del Cielo! Que ha vuelto! Claro que ha vuelto y ya está aquí! Así de cerca! Así de sencillo!
Porque nos prometiste que no nos dejarías huérfanos, sino que nos harías ver y nos harías vivir
Llenas todo en silencio
Cristo transfigurado,
y nuestros latidos suenan
divinizados
Un instante se abre,
a un presente sin tiempo,
¡no cabe, no cabe en la razón!
Llévanos a ser luz, a ser sal.
De la mano de María, llévanos a dar.
¡Que el Cielo aguarda!
¡el Cielo aguarda!
a que en Tu Nombre
amemos al hombre
y, con tu mirada,
veamos cada corazón.
El Cielo aguarda.
Que el Cielo aguarda,
el Cielo aguarda,
porque se oyen
desde lo alto
nuestras plegarias.
El rumor de una revolución.
El Cielo aguarda.
Vamos, Señor, al mundo
sediento de Tu presencia.
Cien mil van como uno
para ofrecerla.
Nuestras voces son eco,
de una misma promesa,
¡no cabe, no cabe en la razón!
Llévanos a ser luz, a ser sal.
De la mano de María, llévanos a dar.
¡Que el Cielo aguarda!
¡El Cielo aguarda!
a que en Tu Nombre
amemos al hombre
y, con tu mirada,
veamos cada corazón.
El Cielo aguarda.
¡Que el Cielo aguarda!
¡El Cielo aguarda!
porque se oyen
desde lo alto
nuestras plegarias.
El rumor de una revolución.
El Cielo aguarda.
El Cielo aguarda.
Quiero encontrarte
Quiero contarte mis planes, hacerte reir.
Quiero maravillarme
Quiero saber mirarte en la puesta de Sol
Quiero lo que Tú quieras
Quiero la fuerza que tienes para conquistar
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
(x2)
Quiero entregarme
Quiero un mar de ilusiones poder navegar
Quiero abrirte la puerta
Quiero dejar que Tú seas la luz que hay en mí.
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
basta con suspirar.
(x2)
Lerelerelerelere
lerelerelere
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
basta con suspirar.
(x2)
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.