HORA SANTA

🗓 8 de octubre de 2026


Ruah

Mira este corazón,
no desea nada más que
encontrarse con Tu Amor.
Envíanos Tu Espíritu, oh Dios,
derrámalo, derrámalo.

Mira este corazón,
no desea nada más que
encontrarse con Tu Amor.
Envíanos Tu Espíritu, oh Dios,
derrámalo, derrámalo.

Sé que ahora escuchas Tú mi voz.
Ven, date prisa en socorrer a este
grito, a este clamor.


Ven ahora a mi interior,
ven a irrumpir con Tu gran fuerza
y Tu poder transformador
Envíanos Tu Espíritu, oh Dios,
derrámalo.


Mira este corazón,
solo Tú puedes llenar
ese vacío, ese dolor.
Envíanos Tu Espíritu, oh Dios,
derrámalo, derrámalo. (x2)

Sé bien que Tú en mí quieres vivir,
que mi deseo es la entrada
para que vengas a mí.

Ven, que no te quiero dejar ir
quiero escucharte y dejar que seas
Tú quien viva en mí.

Sé que todos buscan como yo,
que está gimiendo el universo, que
este canto es su expresión.

Ven, que el cosmos y la creación
ya no contienen ese anhelo,
ya no aguantan el ardor.

Envíanos Tu Espíritu, oh Dios,
derrámalo.

Derrámalo (x4)


Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’. Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’. Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?». Le contestan: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».

Paraísos sin tu rostro (Estación III)

Busqué paraísos sin tu Rostro,
horizontes sin tu Luz.
Pinté de colores mis pecados;
pero el cielo no era azul.
Caí, resbalé en la noche y vi
un abismo grande en mí.


Regálame la vida, otro Cielo más,
un futuro junto a Ti
Seguiré tus pasos, seguro,
me levanto siempre en Ti


Soñé que me alzabas con tu mano,
me librabas del temor.
Sentí mi camino más ligero,
llevadero mi dolor.
Caí, resbalé en la noche y vi
un abismo grande en mí.


Regálame la vida, otro Cielo más,
un futuro junto a Ti
Seguiré tus pasos, seguro,
me levanto siempre en Ti

Dame Tú la vida, otro Cielo más,
un futuro junto a Ti
Seguiré tus pasos, seguro,
me levanto siempre en Ti


Resbalé en la noche y vi
un abismo grande en mí.
Sé mi luz para salir.
Me levanto siempre en Ti


Bendito

Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante

Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!

Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.