ENTRAMOS EN DIOS POR LA MATERIA

🗓 14 de mayo de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Un segundo

Si por un segundo vieras cómo te miro
Cuando duermes, cierras los ojos, yo ahí sigo
Se me cae la baba, imposible no mirar
No quiero dejar de hacerlo, no lo intentes imaginar

Si por un segundo vieras cómo te escucho
Cada ruido, cada palabra, y cuando no hablas mucho
Y hables o estés callado, solo me importa si estás
En mi amor cabe el silencio, cabe hablar y mucho más

Reviento de amor, estoy temblando de gozo
Te como con la mirada, estás aquí y no estás solo
Cada lágrima, cada risa, en mi memoria se han grabado
Cada detalle de tu cuerpo y de tu alma fueron pensados
No creo que aguante más contenerme aquí detrás
Quiero entrar, hacerte mío, curar tu herida si me la das
Si por un segundo vieras cómo te miro
No querrías ver nada más

Si por un segundo vieras cuánto te amo
Yo solo sé entregarme, aunque sea en vano
Y tiemblo al imaginar cuando llegues al cielo
Costará respirar en el abrazo que nos daremos

Si por un segundo vieras lo que hay por llegar
Lo que aguarda escondido, casualidades sin azar
Lo sueño tantas veces, en cada don, ¿qué puedo hacer?
Tú recibes mi regalo, al cielo miras, agradece

Reviento de amor, estoy temblando de gozo
Te como con la mirada, estás aquí y no estás solo
Cada lágrima, cada risa, en mi memoria se han grabado
Cada detalle de tu cuerpo y de tu alma fueron pensados
No creo que aguante más contenerme aquí detrás
Quiero entrar, hacerte mío, curar tu herida si me la das
Si por un segundo vieras como te miro
No querrías ver nada más

Reviento de amor y estoy temblando de gozo
Hay tanta locura en este amor que no controlo
Pierde tu vida, recibirás la eternidad
La alegría de ser esclavo, esclavo de mi libertad
Si por un segundo vieras cómo te miro
No querrías ver nada más


ALELUYA (TÚ)

Aleluya, aleluya
aleluya, aleluya.

Estoy aquí porque un día
me pusiste nombre,
diste sentido a mi vida
y todo lo que soy.

Yo quiero unirme a los
gritos y al corazón,
de los de arriba cantando
‘Dios me salvó’.

Aleluya, aleluya.

Cómo será el paraíso,
tan bello es vivir en Ti.
Tan solo podré
alabarte mi Dios,
no hay nada más que yo
pueda pedir.

Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya.

Gritas mi nombre,
reconozco tu voz.
Ahora puedo gritar
‘Dios es Dios’. (x2)

Aleluya, aleluya
Dios que da vida a los deseos.
Aleluya.
Dios de promesa cumplida.
Aleluya.
Tú eres el Dios que me salvó.
Aleluya.
Dios de toda creación.
Aleluya.
Dios que da vida a los deseos.
Aleluya.
Dios de promesa cumplida.
Aleluya.
Tú eres el Dios que me salvó.
¡Aleluya!
Dios de toda creación.
¡Aleluya!
Dios que da vida a los deseos.
¡Aleluya!
Rey de promesa cumplida.
¡Aleluya!
Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya.


Evangelio

Jn 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor, que esté siempre con vosotros: el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros.

No os dejaré huérfanos; volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él».

_________________________________________________________

Qué locura.

Sin duda tenía que ser difícil de describir. Me refiero a esto que vivimos… a este ahora, a este día que anunciaste y que ya está aquí.

Me encanta que lo intentaras, que no pudieras quedarte para ti lo que vendría, que quisieras aprovechar algunas de tus últimas palabras para esto…

Que llegarían días, que ya están aquí, en los que habría un “no verte”, una noche oscura, un vivir en el mundo sin reconocerte; una aparente ausencia de Dios, un vacío… el vacío del que quiere ver y no encuentra, del que intenta escuchar y no se entera de nada.

Que habría un mundo sin sentido, un no reconocerte, una pérdida total de coordenadas, un mundo sin Dios…

Y que también habría un “vosotros”. Y esto, sinceramente, es lo que más me ha gustado, Jesús: que habría un “vosotros”, ¡un grupo!, ¡una fila de locos!, unos cuantos en cuyos corazones y cuyas mentes todo iba a ser diferente.

A esos tú les decías: “No os dejaré huérfanos. Volveré, volveré a vosotros. El mundo no me verá, pero vosotros me veréis”.

“El mundo no me verá, pero vosotros me veréis”.

El mundo verá solo un pan, pero habrá algunos en los que la noche iba a ser luminosa; habría algunos que verían sin ver nada, que entenderían sin entender nada y que lo escucharían todo, absolutamente todo, en el silencio.

Que habría algunos para los que iba a ser así de sencillo, tan familiar como la vida misma; que habría más locos de amor como Tú y, más aún, que en ellos estarías Tú, que en ellos vivirías Tú, y que ellos, con solo mirarte, vivirían. Porque Tú —y esta es mi parte favorita— sigues viviendo.

Qué bueno, Jesús. Porque es exactamente así. Este hoy es tal y como Tú lo anunciaste.

Es así de extremo, así de bello. Para unos basta una mirada; para otros, ni mil tratados de teología. Para unos, verte y conocerte son lo mismo. Para otros, recibirte es todo un imposible.

Así que gracias. Porque tus palabras son justo lo que vivo, y solo eso ya consuela. Y gracias por marcar el camino, la hoja de ruta, las coordenadas para el grupo, para este “nosotros”.

Una vez más: amarte, entrar por la puerta del amor, amar todas y cada una de tus palabras, todas estas también. Hacerles hueco. Abrazar cada migaja de este Pan Vivo venido del Cielo, que ha vuelto. Claro que ha vuelto y ya está aquí, así de cerca, así de sencillo.

Porque nos prometiste que no nos dejarías huérfanos, sino que nos harías ver y nos harías vivir.

Porque Tú, Jesús, sigues viviendo.


El único rey

Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios

Quiero ponerte por encima de todo
En cada momento sentarte en el trono
Que tu alabanza esté siempre en mi boca
Y reconocer que Tú eres Dios
Que alabarte a Ti, Señor,
Sea siempre lo primero
Fijo mi mirada en el cielo

Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios

Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor

Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor

Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor

Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor

Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios

Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios


Bendito

Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante

Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!

Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.