¿CUÁL ES LA LUZ A COGER CADA DÍA?

🗓 1 de febrero de 2023


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Me sobrepasa

Tú me sondeas y me conoce s, cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,

Todas mis sendas te son familiares, conoces mis palabras.
Me estrechas, me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa.


¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Allí estás tú, allí te encuentro.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
Alli me alcanzará tu mano izquierda,
O tu derecha me agarrará.

Más si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, que la luz se haga noche en torno a mí»
La noche es clara como el dia.
La tiniebla no es oscura para ti

Tu has creado mis entrañas,
en el seno materno me tejiste.
Te doy gracias.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Allí estás tú, allí te encuentro.


Evangelio

San Mateo (5,1-12a):

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios._Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

Hijos de Dios
Aquí estamos, todos morenos
Riendo y saboreando cada gota de agua
Te veo levantar la vista hacia el cielo…estoy seguro de que hablas con tu Padre. Tienes el mismo semblante tranquilo y profundo de siempre, no me canso de mirarte. Me miras preocupado al ver a tanta gente, parece que hoy quieres hablarnos de algo.

Subimos
Te sientas
Nos miras lentamente, uno a uno

Y hasta nueve veces lo repites, bienaventurados… bienaventurados, bienaventurados…

Los pobres de espíritu… los mansos, los que lloran, los que trabajan, los que tienen hambre… tendrán consuelo, el reino de los cielos, hijos de Dios!

Y así palabra a palabra, me vas impregnando el corazón. Haces silencio, parece que te emocionas un poco. Miras al cielo de nuevo. Cierras los ojos y vuelves a mirarnos, vuelves a mirarme. Te diriges a nosotros directamente:
bienaventurados vosotros _cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. _Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo

Estás emocionado, y creo que estoy entendiendo un poco, estos dias has hablado varias veces de que nos faltará el esposo, me faltará el esposo. Vas a irte en algún momento. No quieres que suframos, pero no puedes evitarlo, sonríes al hablar del Reino. Sigues un poco serio, a veces va a doler, y no entenderemos nada, pero porqué nos van a perseguir e insultar!

Juan te mira comprensivo, todo lo entiende a la primera. Yo no me atrevo a levantar la vista, no te voy a mentir me ha dado un poco de miedo. Tengo el pelo por delante y se me ha olvidado recogérmelo. No puedo verte sufrir mi Jesús… no te preocupes por nosotros que sabemos que aunque faltes algo harás para quedarte cerca! Me alcanzas el agua con la mano.. te has acercado y vuelves a leerme el corazón.

Y sin decirme nada, te escucho dentro. Me agradeces que me quede, me agradeces que te siga, es sólo una mirada, pero te oigo bien fuerte: Hey, aún no hemos visto nada!

Andrés saca unos pedazos de pan y los reparte. Ahora sonríes y aunque sigues con esa mirada que a veces tienes, intensa y tranquila, sonríes al ver el pan, me hace gracia que te guste tanto.

Pues sin entender y dando gracias por todos, recobramos el camino hacia el gentío


Cirineo (Estación V)

¿Quién ayuda a quién?
¿Quién me abrió los ojos a la
eternidad?
¿Quién lavó con sangre mi fragilidad?
¿Quién me ama hasta la muerte de
verdad?

¿Quién abraza a quién?
Qué ligero el peso si lo llevas Tú.
¿Cuánto suman dos miradas y una
Cruz?
Quiero ser un Cirineo de Jesús,
Quiero ser tu Cirineo, mi Jesús.

Dame tu vida, Señor,
Dame tus brazos, tu voz.
Sobre la Cruz, mi corazón
se hace grande en tu dolor,
por amor, por amor…

¿Quién espera a quién?
¿Quién me llama por mi nombre
como Tú?
¿Quién amó su noche para darme luz?
Quiero ser un Cirineo de Jesús,
Quiero ser tu Cirineo, mi Jesús.

Toma mi vida, Señor,
toma mis brazos, mi voz.
Sobre la Cruz, mi corazón
se hace grande en tu dolor,
por amor, por amor…
(X2)


El Rey de mi vida

Quiero alabarte sin parar
todos los días.

Que tu presencia sea el anhelo
de mi vida.

Yo quiero hacer tu voluntad.
Señor yo te quiero agradar.

Y quiero darte
siempre el primer lugar.
Yo quiero darte
siempre el primer lugar.

Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.

Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.

Quiero adorarte sin parar
todos los días.

Que tu presencia sea el anhelo
de mi vida.

Yo quiero hacer tu voluntad.
Señor yo te quiero agradar.

Y quiero darte
siempre el primer lugar.
Yo quiero darte
siempre el primer lugar.

Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.

Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.