ACCIONES: MANOS UNIDAS.

🗓 8 de febrero de 2023


Todo

Padre pon tu Espíritu sobre mí,
aquí estoy, aquí me tienes.
Gracias por la vida,
Que la viva siendo todo yo
Que la viva siendo todo yo

Todo libre,
todo entregado,
todo Tú,
todo dado,

todo alegre,
todo amante,
todo amado,

todo arrodillado,
todo hijo,
todo hermano,
todo padre,

todo disfrutón,
todo mariano,
todos por todos,

que viva todo,
con toda el alma.


Cuatro vientos

De los cuatro vientos, ¡ven!
Sopla tu aliento sobre estos
muertos hasta que vivan. (bis)


Vengo ante Ti con la sencillez de un
niño,
que no improvisa, no planea, sólo
confía.
Vengo ante Ti a vivir de lo que has
dicho,
a reclamar lo que Tú me has
prometido.

Ven, ven, que Tú eres bienvenido.
Ven, ven a este roto corazón.
Ven, ven, que yo me sepa querido.
Ven, ven, ¡quiero bailar contigo!

De los cuatro vientos, ¡ven!
Sopla tu aliento sobre estos
muertos
hasta que vivan. (bis)

Arranca la piedra que tengo por
corazón
y dame uno que sangre.
Sobre mi alma seca, muerta y oscura
vuelca tu cascada de agua pura.
Ven, ven, y así viviremos.
Ven, ven, que no soy nada sin Ti.
Ven, ven, te reconoceremos.
Ven, ven, ¡quiero bailar contigo!

De los cuatro vientos, ¡ven!
Sopla tu aliento sobre estos
muertos
hasta que vivan. (bis)

Sé que estás aquí, que me oyes y que
me ves,
porque Tú eres fiel.
Gracias por venir a este lugar.
Gracias por moverte en mí,
¡porque, para recibir, sólo tengo que
pedir!


Evangelio

Mt 5, 13-16.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Que brille mi luz entre los hombres…
Qué luz, Jesús?
De dónde la saco?
Que sea la sal de la tierra…
Y cómo hago eso?

Te miro y sí… veo luz.
Estás aquí en este pan blanco.
Todo está a oscuras,
Y Tú estás en el centro, iluminado.
Unas pocas velas…
Pero y ya?
Creo que no hablamos de eso.

Estoy pensando en qué hacer,
En cómo conseguir lo que me pides.
Me encantaría ir por la calle como una antorcha que ilumina,
Llevando tu luz, tus palabras, tu vida.
Viviendo con los cinco sentidos,
Despierta.
Transmitiendo tu alegría.

Pero la verdad es que no sé hacerlo, Jesús.
Esto se me da muy mal.
Por las mañanas, mejor que no me hablen.
Por las tardes estoy agotada.
Por la noche… voy a lo mío.
A despejarme del día, que me lo merezco.
Cómo voy a ser luz?
Cómo voy a ser sal?
Si a la primera de cambio me apago.
Si soy experta en quejarme y enfadarme.
Si muchas veces solo estoy pendiente de mis cosas.

Te miro.
Tú eres luz.
Tú eres vida.
Tú me has dado la vida.
Tú me lo das todo.

Eso es Jesús.
Así es como puedo ser luz y sal.
Dejándote entrar en mi corazón para que me la des Tú.
Empapándome de ti, de tu alegría, de tu sencillez.
Dejando de hacer todo por mi cuenta y empezando a contar contigo.

Jesús, si Tú eres el centro de mi vida,
Podré brillar en el mundo.
Si solamente me lleno con tu presencia,
Podré llevarte a donde quiera que vaya.

Por eso me quedo aquí contigo.
Por eso te pido, que seas mi luz.
Por eso te pido que me des la Vida


Sencillamente

Creo, sencillamente
quiero disfrutar de
la serenidad del creer.
Desligar el creer del sentir,
creo, mi Dios, ¡y basta!

Te creo en tus Misterios
sin entenderlos
te creo en mí y en el Pan Blanco,
en el prójimo y en la Creación,
sin verte en ningún lado.

Creo, Señor, sencillamente
Porque creer es confiar
¡Cómo me gusta creerte
sintiendo dudas,
sintiendo dudas,
sintiendo dudas!

Digo que eres Amor
escucho que soy tu amado
no siento y qué más da,
¡te quiero y eso basta!

Amo, Señor, sencillamente
porque amar es entregarse
¡Cómo me gusta amarte
estando frío,
estando frío,
estando frío!

Espero en tu Palabra,
vivo en tu Promesa,
¡gozo en Ti lo que aún me falta!

Espero, Señor, sencillamente
porque esperar es descansar
¡Cómo me gusta esperarte
sintiendo miedo,
sintiendo miedo,
sintiendo miedo!

Creo, amo, espero
cómo me gusta seguirte
sintiendo dudas
estando frío
sintiendo miedo
cómo me gusta
cómo me gusta

¡Creerte, amarte y esperarte!
Sigo sencillamente.


Nombre sobre todo nombre

La verdad en la que vivimos:
Cristo a pesar de su condición divina,
por amor se desprendió de su rango
pasando por uno de tantos, y tomó
condición de esclavo.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte en la Cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre el mundo entero.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Por eso Dios lo levantó sobre el universo.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.

Al nombre de Jesús toda lengua proclame:
Cristo es el Señor para gloria del Padre.
Toda rodilla se doble en el Cielo, en el
Cielo, Tierra y abismo,
que se grite su Nombre.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte en la Cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre el mundo entero.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Por eso Dios lo levantó sobre el universo.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.

Nombre sobre todo nombre, mi Salvador.
Nombre sobre todo nombre, mi Redentor.
Nombre sobre todo nombre, sobre todo te levanto.


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.