VIVIR SOLTANDO

🗓 30 de abril de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Un segundo

Si por un segundo vieras cómo te miro
Cuando duermes, cierras los ojos, yo ahí sigo
Se me cae la baba, imposible no mirar
No quiero dejar de hacerlo, no lo intentes imaginar

Si por un segundo vieras cómo te escucho
Cada ruido, cada palabra, y cuando no hablas mucho
Y hables o estés callado, solo me importa si estás
En mi amor cabe el silencio, cabe hablar y mucho más

Reviento de amor, estoy temblando de gozo
Te como con la mirada, estás aquí y no estás solo
Cada lágrima, cada risa, en mi memoria se han grabado
Cada detalle de tu cuerpo y de tu alma fueron pensados
No creo que aguante más contenerme aquí detrás
Quiero entrar, hacerte mío, curar tu herida si me la das
Si por un segundo vieras cómo te miro
No querrías ver nada más

Si por un segundo vieras cuánto te amo
Yo solo sé entregarme, aunque sea en vano
Y tiemblo al imaginar cuando llegues al cielo
Costará respirar en el abrazo que nos daremos

Si por un segundo vieras lo que hay por llegar
Lo que aguarda escondido, casualidades sin azar
Lo sueño tantas veces, en cada don, ¿qué puedo hacer?
Tú recibes mi regalo, al cielo miras, agradece

Reviento de amor, estoy temblando de gozo
Te como con la mirada, estás aquí y no estás solo
Cada lágrima, cada risa, en mi memoria se han grabado
Cada detalle de tu cuerpo y de tu alma fueron pensados
No creo que aguante más contenerme aquí detrás
Quiero entrar, hacerte mío, curar tu herida si me la das
Si por un segundo vieras como te miro
No querrías ver nada más

Reviento de amor y estoy temblando de gozo
Hay tanta locura en este amor que no controlo
Pierde tu vida, recibirás la eternidad
La alegría de ser esclavo, esclavo de mi libertad
Si por un segundo vieras cómo te miro
No querrías ver nada más


Nombre sobre todo nombre

La verdad en la que vivimos:
Cristo a pesar de su condición divina,
por amor se desprendió de su rango
pasando por uno de tantos, y tomó
condición de esclavo.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte en la Cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre el mundo entero.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Por eso Dios lo levantó sobre el universo.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.

Al nombre de Jesús toda lengua proclame:
Cristo es el Señor para gloria del Padre.
Toda rodilla se doble en el Cielo, en el
Cielo, Tierra y abismo,
que se grite su Nombre.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte en la Cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre el mundo entero.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Por eso Dios lo levantó sobre el universo.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.

Nombre sobre todo nombre, mi Salvador.
Nombre sobre todo nombre, mi Redentor.
Nombre sobre todo nombre, sobre todo te levanto.


Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús:
«Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.
Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor.
Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».

-------------------------------------------------------------

La puerta

«Yo soy la puerta», «yo soy la puerta».
Dos veces me lo repites.

Me conozco ya alguna de tus parábolas. De normal, algunas metáforas se me complican, pero esta me pilla completamente desprevenido. Creo que nunca te habría comparado con una puerta.

Pero, antes de que me quede enganchado pensando en lo limitado que soy, te adelantas. Me hablas una vez más:
«Ellos no entendieron de qué les hablaba».
Menos mal que no soy el único, ¿no?

Y así, de la mano, me lo vuelves a repetir: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas».

Señor, me cruzo con muchas puertas en mi día a día: cuando voy al trabajo, al gimnasio, cuando entro en casa, cuando voy a la cocina…

Pero me hablas de una puerta que no me lleva solo a alimentarme, a ganar dinero o a ponerme fuerte… Claro que me encantaría una puerta de despensa llena de Kinder Bueno o, mejor, una puerta de nevera llena de cervezas…

Pero tú hablas de otro tipo de puerta: una puerta que, en vez de dejarte dolor de barriga o resaca en la cabeza, te deja vida, y vida en abundancia.

¿Dónde está esa puerta? Esa puerta que no me embota, sino que me da paz; que no es ruidosa, sino silenciosa; que no me lleva al ajetreo, sino al descanso.
¿Dónde está esa puerta? ¿Dónde estás?

Y es tan fácil como que levante un poco mi mirada, deje de mirarme a mí y empiece a mirarte a ti.

Cuántas veces busco otras puertas lejos de ti, pretendiendo que me den lo que solo tú puedes darme.
Y qué mal me hace…

Me pasa cuando me creo que el trabajo es mi último fin, o que responder Instagram y WhatsApp es lo que me da la vida, o que, si no cumplo hasta el último segundo del calendario que me he puesto, me ahogo…

Déjamelo claro, Dios, que tú eres la única puerta donde puedo encontrar vida; y así entraré, y empapado de ti saldré, pudiendo ir a otros lugares a dar tu vida, a donde me mandes: al trabajo o al gimnasio, a ver a mi abuela o a ir de fiesta, a donde quieras.

Hazme entender que, teniendo ubicada la puerta, que entrando por ella, por ti, me das todo aquello que ansía mi corazón.
Y solo así podré ser aquel hijo que soñaste: alegre, libre, vivo y vivo abundantemente.


Capricho

Cuando has pintado sin saber pintar,
cuando has llegado sin saber llegar,
cuando has sanado sin poder sanar
cuando has amado sin saber amar.

Cuando has cantado sin saber cantar,
cuando has andado sin saber que ibas
a andar,
cuando ha empezado sin pretender
comenzar,
cuando has sufrido sin blasfemar.

Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más.


Cuando has dado sin tener,
cuando has creído sin creer,
cuando has quemado sin arder.

Cuando has querido sin saber querer,
cuando has crecido sin tiempo para
crecer,
cuando has enseñado sin saber leer,
cuando has podido sin poder.

Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más.


Cuando todo fluye sin esfuerzo,
cuando tu ciencia es amar en el
misterio,
cuando tienes la vida por camino,
cuando tú lógica no es la razón sino el
amor, sin medida.

Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más. (x2)


Amor no debido,
deseo arbitrario,
don rebosante
fuerza luminosa,
puro regalo.

¡Somos capricho!
¡Que nadie nos lo arranque!
¡’Capricho’ es nuestra identidad!

Inundados por una energía
descomunal:
¡Movemos montañas!
¡Negamos lo imposible!
¡Hacemos arder la tierra!

Mantengámonos firmes,
¡no hay mayor fuerza que la de
descansar en la lógica del capricho!


Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más. (x2)


Bendito

Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante

Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!

Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.