
Todos me dicen que tú estás.
Nada veo. Nada siento.
Es difícil. Yo no puedo.
Siempre he querido ir más allá.
Estoy tranquilo y con cierta paz.
Quiero hacerlo, quiero hacerlo.
Nada me podrá parar.
En mi encuentro contigo:
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
me palpita el corazón y se derrite en tus manos.
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
quiero conocerte cada día un poco más.
Óyeme no te dejo de hablar.
Parece que hable solo.
No me quiero rendir ya.
Quizá un abrazo tuyo bastará.
Lo sé, no debo sentir más.
Pero anhelo el sentimiento,
de sentir que ahí estás.
Amar sin sentir, eso sí es amar.
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
me palpita el corazón y se derrite en tus manos.
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
quiero conocerte cada día un poco más.
Un poco más.
¿Cómo actuarías hoy, Señor
Si tuvieses mis ojos y mis manos
Si tuvieses mi energía y mi tiempo
Mi familia, amigos y trabajo
Pues hoy te dejo que seas yo,
¡que seas Tú, quien viva en mí,
quien viva en mí!
Por eso Padre, transfórmame
todo en Cristo
para que sea el Hijo entre los
hombres
Quiero ser tú, el Hijo, que pasa hoy
por el mundo:
transmitiendo tu mirada y tu
consuelo,
llevando tu paz, tu ayuda y tu palabra
al mundo entero
realizando tu servicio… tu entrega y
tu amor
Pues hoy te dejo que seas yo,
¡que seas Tú quien viva en mí,
quien viva en mí!
Por eso Padre, transfórmame todo
en Cristo,
para que sea el Hijo entre los
hombres.
Pues hoy te dejo que seas yo,
¡que seas Tú quien viva en mí,
quien viva en mí!
Por eso Padre, transfórmame todo
en Cristo,
para que sea el Hijo entre los
hombres.
Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante
Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!
Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.