CON CRISTO EN VERANO

🗓 17 de junio de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Descalzos

Mmmmm

Quiero vivir, vivir
ser libre y equivocarme,
sentir el frío, el dolor…
¡emocionarme!

Mancharme entera
y reír y llorar,
abrir nuevos caminos
¡y soñar!

Vivir mi vida con los pies
descalzos,
matar la indiferencia,
gritar al cielo: ¡Libertad!
¡Libertad! ¡Libertad!


Mmmmmm

Nadar a contracorriente,
con el latido de las olas
respirar tu Belleza
¡y disfrutar!

Ser como un niño,
despierto mientras duermen,
sin resguardarme y vivir,
¡y vivir!

Vivir mi vida con los pies
descalzos,
matar la indiferencia,
gritar al cielo: ¡Libertad!
¡Libertad! ¡Libertad!


Vivir mi vida con los pies
descalzos,
mojarme en la tormenta,
romper mis miedos y volver,
a ser yo, otra vez.


Tormentas y calmas,
amor y dolor,
miedo y valor,
lucha y descanso,
sufrimiento y felicidad.

¡Es caos y armonía!
¡Es sobrecogedora!
¡Es perfecta!
Es todo Belleza.

Mmmmmm

Loca por vivir, por ver
descubrir, por buscar
Por maravillarme, amar,
por arder
¡Y abrirme a mi Verdad!

Vivir mi vida con los pies
descalzos,
matar la indiferencia,
gritar al cielo: ¡Libertad!
¡Libertad! ¡Libertad!
Vivir mi vida con los pies
descalzos,
mojarme en la tormenta,
romper mis miedos y volver,
a ser yo, otra vez.


Mmmmmm


Evangelio

En aquel tiempo, al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:

«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:

«No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis».

VOZ EN OFF

“Al ver a las gentes”…
La verdad es que leo esto y no puedo más que acordarme de la cantidad de personas el finde pasado con la visita del papa…
Rios y ríos de gentes…
De los cuales tengo que admitir que muchas veces quise huir, separarme un poco, buscar mi espacio… me suele pasar en eventos con tantas personas.
Sin embargo no es esta tu reacción…
Tú las ves.
Y no te abrumas.
Ni siquiera te quejas.
No buscas “tu espacio”.
Tú les miras.
Miras el corazón de cada uno.
Contemplas su historia.
Sabes lo que les preocupa.
Los retos a los que se enfrentan.
Los miedos con los que lidian.
Sabes lo que les ilusiona.
Conoces sus sueños.
Tu.
No ves “gente”.
Tu miras a cada uno.
Conoces a cada uno.
Y ante esto no puedes más que compadecerte.
Llamas a algunos por su nombre.
Y los llamas solo para seguir nombrando a más a través de ellos.
Buscas saciar.
¡A todos!
Llegar a todos.
Nombrar a todos.
Dar vida.
¡Y vida en abundancia!
¡Sobreabundante vida!

Me pregunto si me he dejado llamar por ti… Si he escuchado mi nombre salir de tu boca, si he recibido tu vida…
¿Vivo con la conciencia de que me miras? ¿De qué no puedes dejar de mirarme?

Solo si recibo esta mirada seré capaz de mirar cómo tú miras.
De dejar de ver “gente” y mirar personas
¡Mírame!
¡Enséñame a descubrir tu mirada!
Sobre toda mi vida.
Sobre todo mi ser.
Sobre mi pasado.
Mi presente.
Y mi futuro.
¡Compadécete de mi!
¡Mírame!
¡Hoy, mírame!


Sencillamente

Creo, sencillamente
quiero disfrutar de
la serenidad del creer.
Desligar el creer del sentir,
creo, mi Dios, ¡y basta!

Te creo en tus Misterios
sin entenderlos
te creo en mí y en el Pan Blanco,
en el prójimo y en la Creación,
sin verte en ningún lado.

Creo, Señor, sencillamente
Porque creer es confiar
¡Cómo me gusta creerte
sintiendo dudas,
sintiendo dudas,
sintiendo dudas!

Digo que eres Amor
escucho que soy tu amado
no siento y qué más da,
¡te quiero y eso basta!

Amo, Señor, sencillamente
porque amar es entregarse
¡Cómo me gusta amarte
estando frío,
estando frío,
estando frío!

Espero en tu Palabra,
vivo en tu Promesa,
¡gozo en Ti lo que aún me falta!

Espero, Señor, sencillamente
porque esperar es descansar
¡Cómo me gusta esperarte
sintiendo miedo,
sintiendo miedo,
sintiendo miedo!

Creo, amo, espero
cómo me gusta seguirte
sintiendo dudas
estando frío
sintiendo miedo
cómo me gusta
cómo me gusta

¡Creerte, amarte y esperarte!
Sigo sencillamente.


Mirada

Mirada creadora creando,
la del salvador salvando.
Mirada de la Comunión,
amando

Mirada de misericordia
del amor crucificado,
mirada que penetra en mi alma,
un fuego abrasador.

Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
cómo es tu libre mirada.
Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
Pues es la más bella y preciada,
la más pura de amor.


Mirada de verdad sincera,
mirada de Rey que reina,
Mirada que envuelve mi vida
y purifica
Mirada del principio y fin
Mirada del Resucitado
Mirada que deslumbra con su luz
Y al cegar sana

Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
cómo es tu libre mirada.
Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
Pues es la más bella y preciada,
la más pura de amor.


Perdóname si cuando miro
miro sin mirar,
si estos ojos que me diste
no saben amar.
sólo veo cuerpos
solo veo humanidad
pero me pierdo, mi Señor,
toda divinidad.

Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
cómo es tu libre mirada.
Enséñame, ¡Oh Trinidad!
Pues es la más bella y preciada,


Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
cómo es tu libre mirada.
Enséñame, ¡Oh Trinidad!,
Si es la más bella y preciada,
la más pura de amor,
la más pura de amor.


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.