
Todos me dicen que tú estás.
Nada veo. Nada siento.
Es difícil. Yo no puedo.
Siempre he querido ir más allá.
Estoy tranquilo y con cierta paz.
Quiero hacerlo, quiero hacerlo.
Nada me podrá parar.
En mi encuentro contigo:
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
me palpita el corazón y se derrite en tus manos.
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
quiero conocerte cada día un poco más.
Óyeme no te dejo de hablar.
Parece que hable solo.
No me quiero rendir ya.
Quizá un abrazo tuyo bastará.
Lo sé, no debo sentir más.
Pero anhelo el sentimiento,
de sentir que ahí estás.
Amar sin sentir, eso sí es amar.
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
me palpita el corazón y se derrite en tus manos.
Señor creo que tú estás,
aún sin verte ni sentirte
quiero conocerte cada día un poco más.
Un poco más.
Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios
Quiero ponerte por encima de todo
En cada momento sentarte en el trono
Que tu alabanza esté siempre en mi boca
Y reconocer que Tú eres Dios
Que alabarte a Ti, Señor,
Sea siempre lo primero
Fijo mi mirada en el cielo
Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios
Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor
Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor
Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor
Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor
Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios
Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios
Solo te quiero a ti
Olvidándome de todo
Tratando de no sentir
El miedo de estar solo
Un rugir en el cielo
Hizo temblar tus velas
Cuando cayendo pude,
Ser viento para ellas
Y ahora sí,
Me atrevo aún a pedir
Aunque sea por mi
Mírame
Mírame
Como solías hacer
Con esa complicidad
Del hijo que va a pedir
Ayúdame papa
Solo te quiero a ti
Y una mirada basta
Mi huracán de amor
Borro todas tus faltas
Uniendo en un instante
El cielo y la tierra.
Convirtiendo el dolor
En trono de grandeza.
Dejando entrar el sol,
Por una estrecha puerta,
Toque tu corazón y me lleve la niebla.
Y ahora sí,
Me atrevo aún a pedir
Aunque sea por mi
Mírame
Mírame
Como solías hacer
Con esa complicidad
Del hijo que va a pedir
Ayúdame papa
Que amar no es sentir,
Amar es dejarse ir
Y aquella noche yo
Me dejaba ir por ti
Y ahora sí,
Me atrevo aún a pedir
Aunque sea por mi
Mírame
Mírame
Como solías hacer
Con esa complicidad
Del hijo que va a pedir
Ayúdame papa
Qué fácil es caer una, dos y tres veces
llevando una gran cruz sobre ti.
En el punto más oscuro te levantaste
y caminaste:
¿Qué pensaste para seguir hasta el
final?
¿Por qué, mi Cristo roto, sigues?
¿Por qué cuando te desprecian tú
aprecias?
¿Por qué cuando no se puede, Tú sí
puedes?
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
Qué fácil es caer una, dos y tres veces
llevando una gran cruz sobre ti.
Levantabas al hombre caído,
hacías nuevas todas las cosas,
nos dices así a todos: “Yo he venido
para servir”.
¿Por qué, mi Cristo roto, sigues?
¿Por qué cuando te desprecian tú
aprecias?
¿Por qué cuando no se puede, Tú sí
puedes?
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
Yo quiero llevar tu cruz (X7)
Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante
Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!
Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.