SANTOS DE MIERDA

🗓 22 de enero de 2026


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


¿Por qué lloras? (María Magdalena)

Han pasado ya tres días
desde que se fue.
Todavía no entiendo
cómo le ha pasado esto a Él.
Al que más amaba,
al que por Amor vivía.
Se me encoge el corazón
al ver tan rota a María.

Cojo unas colonias,
y voy a visitarle.
Llamo a mis amigas,
para acompañarme.
Y de camino no podemos evitar
lágrimas que caen al recordar.

Llegamos al sepulcro,
la piedra han movido.
No entendemos nada,
el sepulcro está vacío.

¿Qué es lo que han pasado?
¿Acaso lo han robado?
Y cuando miro dentro,
un ser de luz sentado,
que susurra a mi lado.

No entiendo mujer ¿por qué lloras?
¿Por qué buscáis entre los
muertos?
Él no está aquí, ¡ha resucitado!
Recordad cuando os dijo
que debía ser entregado,
por vuestros pecados,
ser crucificado.
Pero que al tercer día, volvería.


Paz en mis entrañas,
amor inexplicable,
sólo quiero gritarlo:
¡Dios existe! ¡Dios es grande!
Lágrimas ahora de felicidad.
Nos han regalado la eternidad.

No entiendo mujer ¿por qué lloras?
¿Por qué buscáis entre los muertos?
Él no está aquí, ¡ha resucitado!
Recordad cuando os dijo
que debía ser entregado,
por vuestros pecados


No entiendo mujer ¿por qué lloras?
¿Por qué buscáis entre los
muertos?
Él no está aquí, ¡ha resucitado!
Recordad cuando os dijo
que debía ser entregado,
por vuestros pecados,
ser crucificado.
Pero que al tercer día, volvería.


Capricho

Cuando has pintado sin saber pintar,
cuando has llegado sin saber llegar,
cuando has sanado sin poder sanar
cuando has amado sin saber amar.

Cuando has cantado sin saber cantar,
cuando has andado sin saber que ibas
a andar,
cuando ha empezado sin pretender
comenzar,
cuando has sufrido sin blasfemar.

Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más.


Cuando has dado sin tener,
cuando has creído sin creer,
cuando has quemado sin arder.

Cuando has querido sin saber querer,
cuando has crecido sin tiempo para
crecer,
cuando has enseñado sin saber leer,
cuando has podido sin poder.

Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más.


Cuando todo fluye sin esfuerzo,
cuando tu ciencia es amar en el
misterio,
cuando tienes la vida por camino,
cuando tú lógica no es la razón sino el
amor, sin medida.

Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más. (x2)


Amor no debido,
deseo arbitrario,
don rebosante
fuerza luminosa,
puro regalo.

¡Somos capricho!
¡Que nadie nos lo arranque!
¡’Capricho’ es nuestra identidad!

Inundados por una energía
descomunal:
¡Movemos montañas!
¡Negamos lo imposible!
¡Hacemos arder la tierra!

Mantengámonos firmes,
¡no hay mayor fuerza que la de
descansar en la lógica del capricho!


Con la lengua fuera,
siempre detrás,
me gustará gritar,
ser tu capricho y nada más. (x2)


Evangelio

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:

«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

———————————————

«Yo no te conocía, pero…»

Me habían hablado de ti, Señor, pero… yo no te conocía.
Me habían contado tus milagros, pero… yo no los creía.
Leí y escuché pasajes de tu vida; crecí acostumbrada a tu figura: Jesús de Nazaret, que nació en Belén, pero… no le daba importancia cuando te veía.

Más tarde me rebelé; lo que representabas me empezó a molestar, más aún cuando vi que no eran tan estúpidos aquellos que te seguían, que tenían algo que yo no tenía, pero que buscaba, que sin saberlo anhelaba.
Pero… no podías ser Tú, Jesús de Nazaret.

Yo no te conocía…
Te buscaba mientras te evitaba, porque tu figura me interpelaba, pero… no quería creer que fueses Tú el Mesías, Jesús de Nazaret.

Pero un día caí de bruces y, de pronto, entendí que eras Tú, el que siempre había estado ahí, la pieza que faltaba, lo que necesitaba para colmar mi incompleto corazón.
Que eras Tú, Jesús de Nazaret, el único amor que bastaría para completar mi vida.

Yo no te conocía…
Tenía sed… buscaba agua por todas partes sin querer mirar más allá de mis pies.
Caí de bruces en un charco y te vi reflejado, viniendo hacia mí, sonriéndome como si siempre hubieses estado ahí, esperándome.

Supe que nunca más tendría sed y pude decir lo mismo que dijo Juan aquel día: «Yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».


Los coros del universo

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Con la Palabra y con Tu aliento,
creaste el mundo para mí,
estableciste espacio y tiempo.
Sostienes cada momento,
hoy te encuentro, vengo a Ti.

Reconocemos Tu grandeza,
en el silencio de Tu sí,
nos estremece Tu belleza.
Ahora estando en Tú presencia,
nos postrarnos ante Ti,
solo ante Ti.

Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


Con la Palabra y con Tú aliento,
hiciste al hombre para Ti,
nos haces hijos en Tu Hijo.
Todo fue creado por Él,
y para Él.

Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x4)


Gloria, gloria a Ti,
gloria a Ti,
a Ti para siempre. (x4)

Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)


A ti te alabo

A ti te alabo Señor en tu templo.
A ti te alabo con todo el
firmamento.
A ti te alabo por todo lo que tú
has hecho.
A ti te alabo por crear sin
merecerlo.
A ti te alabo con trompas y flautas.
A ti te alabo con tambores y danzas.
A ti te alaban criaturas y animales.
A ti te alaban las montañas y los
mares.


A ti te ala…ban.


A ese ser que creó este mundó
pór amór nó ló encóntraba.
Nó creía que fuera pósible
este dón, un Diós.

Tódó ló que veó a mi alrededór
grita que aquí estas y escónde
mi temór.
Tódó ser que aliente alabe
al Senór y grite bien fuerte

A ti te alabo Señor en tu templo.
A ti te alabo con todo el
firmamento.
A ti te alabo por todo lo que tú
has hecho.
A ti te alabo por crear sin
merecerlo.
A ti te alabo con trompas y flautas.
A ti te alabo con tambores y danzas.
A ti te alaban criaturas y animales.
A ti te alaban las montañas y los
mares.


A ti te ala…ban.


A ti te alabó aunque te escóndas,
aunque yó nó pueda verte.
A ti te alabó que me salvas de la
muerte.
A ti te alabó en el silenció de un amór
que ya nó siente.
A ti te alabó eres mi Diós, eres mi vida
eres mi fuerte.

A ti te alabó en ló sencilló, cótidianó,
indiferente.
A ti te alabó cón el vivó que se escapa
de la muerte.
A ti te alabó cón el muertó que te
espera ansiósamente.
A ti te alabó eres mi Diós,
eres mi vida.

A ti te ala………bó (x3)
A ti te alabó, Senór en tu templó…


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.