
Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)
Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe, y todos sus habitantes.
Él la fundó sobre los mares, él
la afianzó sobre los ríos.
¿Quién puede subir al monte
del Señor?
¿Quién puede estar en el
recinto sacro?
El hombre de manos
inocentes, y puro corazón,
que no confía en los ídolos ni jura
contra el prójimo en falso.
Ése recibirá la bendición del
Señor,
le hará justicia el Dios de
salvación.
Este es el grupo que busca,
que busca al Señor,
que viene a tu presencia,
Dios de Jacob.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas
compuertas: va a entrar,
el Rey de la Gloria.
¿Quién es ese Rey,
el Rey de la Gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas
compuertas: va a entrar,
el Rey de la Gloria.
¿Quién es ese Rey,
el Rey de la Gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos;
Él es el Rey de la Gloria.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas
compuertas: va a entrar,
el Rey de la Gloria.
¿Quién es ese Rey,
el Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos;
Él es el Rey de la Gloria.
Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)
Con la Palabra y con Tu aliento,
creaste el mundo para mí,
estableciste espacio y tiempo.
Sostienes cada momento,
hoy te encuentro, vengo a Ti.
Reconocemos Tu grandeza,
en el silencio de Tu sí,
nos estremece Tu belleza.
Ahora estando en Tú presencia,
nos postrarnos ante Ti,
solo ante Ti.
Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.
Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)
Con la Palabra y con Tú aliento,
hiciste al hombre para Ti,
nos haces hijos en Tu Hijo.
Todo fue creado por Él,
y para Él.
Grandes y maravillosas,
son todas Tus obras.
Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x4)
Gloria, gloria a Ti,
gloria a Ti,
a Ti para siempre. (x4)
Los coros del universo te aclaman a
Ti, a Ti para siempre. (x2)
Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo».
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:
«Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño».
Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel.
Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno.
Las tinieblas parecen que cubren todo alrededor.
entre gritos,
rezos y súplicas,
te desgarras de dolor.
Y así,
sin más,
exhalas tu Espíritu.
Tu Espíritu.
Que regalo tan grande nos has dejado.
Que don tan grande podemos tener en nuestras manos.
Porque gracias a tu muerte,
continuamente en mi corazón,
puedo encontrarme con ese Dios que me ama.
Un Dios hecho carne,
que se despoja de si mismo
lo pierde todo,
intentándomelo dar todo.
Pierde la vida,
queriendo devolvérmela.
Exhala su espíritu,
Para que yo lo reciba.
Cuánto me ama,
Que solo quiere que sea libre, salvada y resucitada.
Pero en el amor,
Esto es un juego de dos.
En esta relación yo también tengo que poner de mi parte.
Lo único es que yo tan solo tengo que creer.
Creer y nada más.
Y Jesús,
aquello por lo que pasaste,
Quiero que valga la pena.
No es necesario nada más,
Creer y abrir el corazón para que entres.
Hoy señor,
Quiero decirte con seguridad,
que te abro la puerta,
Quiero que tengas la seguridad,
De que estoy aquí también.
De que te acompaño en este camino y que juntos haremos todo lo que el padre quiera.
Arde, con fuerza en este frío,
con todo el alma en vilo
buscando una razón.
Tiemblan, los Muros de esta celda,
que no pueden ni intentan
Contener su corazón.
Brazos, cerrándose en abrazos,
de un padre que dio tanto
de un hijo que murió.
Lloran, reyes y tronos lloran,
ante un hombre en la sombra,
rezándole a sus Dios.
La mira, y al verla el mundo gira.
Y en un solo segundo,
al cielo estremeció.
Besa, donde ella pisa él besa.
Secándose las lágrimas
al pedirle perdón.
Alza, un paso al firme al alba.
Ejércitos se apartan
ante su convicción.
Siente, el peso que le viene.
Pero nada detiene
su sencilla decisión.
Duerme, tranquilo el niño duerme
sufre porque no puede
darle algo mejor.
Calla, y en el silencio grita.
Se le traspasa el alma.
Sufre su condición.
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero duerme en brazos a su Dios.
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero mira a los ojos a Dios.
Sonríe, tranquilo al fin sonríe.
Y en un último aliento
hizo llorar a Dios.
(CHICOS)
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero duerme en brazos a su Dios.
Un te quiero mudo en un silencio acogedor.
Un humilde carpintero mira a los ojos a Dios.
Bendito sea Dios, su santo nombre
Bendito Jesucristo, Dios de carne
Bendita creación que enmoró a su Creador
Bendito deseado y deseante
Bendito sea Dios su ardiente corazón
Su preciosa sangre, su presencia
apasionada en el altar
Bendito el Espíritu libre y amante
Bendita la Madre de Dios, José, los
ángeles, los santos
Bendito Cristo entre nosotros:
¡¡su familia!!
Uuuuuuuuuuuuu
Que da la vida
¡¡Bendito sea Dios que da la Vida!!
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.
Algo ha pasado
no nos hemos enterado
acaba el año, volvemos a empezar.
No soy consciente, apenas me he parado
tanto ajetreo nos ha vuelto a cegar.
Pero Tú has llegado
para abrir tus brazos
y con tu abrazo acoger mi realidad.
Y que mi pobreza, mis fallos y miserias
se hagan regalos en Navidad.
Y no entiendo por qué,
junto a María y José,
Dios se hace carne:
¡Mi carne es!
Y no entiendo por qué,
junto a una mula y un buey,
nace en mi vida,
hoy en Belén.
Lele lelerelele lele le lerelele lerelele
Tú ya estabas nos lo habían anunciado,
en los portales de nuestra ciudad,
todos los rostros que gritan, sufren, lloran
cuya mirada nos lleva a tu Verdad.
Algo ha pasado,
mi vida se ha llenado.
Vuelvo a ser niño si me dejo llevar,
porque confío en que vamos de la mano
a vivir una eterna Navidad.
Y no entiendo por qué,
junto a María y José,
Dios se hace carne:
¡Mi carne es!
Y no entiendo por qué,
junto a una mula y un buey,
nace en mi vida,
hoy en Belén.
Lele lelerelele lele le lerelele lerelele (x2)
Y no entiendo por qué,
junto a María y José,
Dios se hace carne:
¡Mi carne es!
Y no entiendo por qué,
junto a una mula y un buey,
nace en mi vida,
hoy en Belén.
Celebrad que es verdad,
hoy mi Dios, mi Rey
nace en mi vida,
¡es Navidad!
Lele lelerelele lele le lerelele lerelele