Adviento

🗓 5 de diciembre de 2025


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


En Lo Hondo

Solía buscarte por fuera,
olvidaba que ya estás en mí.
Has venido, me has morado, te has quedado,
y te mueres por crecer en mí,
y te mueres por crecer en mí.

La razón no me permite vivirte,
hay demasiado hoyo en mí.
Sólo tú puedes habitarme,
quiero que vivas en mí,
que seas libre dentro de mí.

Te busco para traerte
y olvido que en lo hondo ya estás.
Quiero liberarte,
liberarte y dejarte ser,
dejarte ser.

Yo te dejaré, ¡quiero liberarte!
Y yo te dejaré,
porque eres Tú, quien vive en mí,
quien vive en mí.

No acepto, el mientras tanto,
cada instante es dador de Ti.
Te revelas y me buscas como loco,
expectante en lo banal,
¡Ahí me dices qué quieres de mí!

Te abalanzas sobre mi alma
escondido en la casualidad:
en ella quiero abrazarte,
descubrirte y darte mi sí.
¡Vive Tú en mí!

Yo te dejaré, ¡quiero liberarte!
Y yo te dejaré,
porque eres Tú, quien vive en mí,
quien vive en... (x2).

¡Dejaré que Tú elijas,
cómo y cuándo servir!
¡Dejaré que Tú elijas,
el modo en que he de sentir!
¡Vive Tú en mí!

¡Oh, oooh, oh! ¡Quiero liberarte!
¡Oh, oooh, oh! ¡Quiero liberarte!
¡Oh, oooh, oh! ¡Quiero liberarte!
¡Oh, oooh, oh!
Porque eres Tú quien vive en mí,
quien vive en mí
.


Evangelio

Del santo Evangelio según S. Mateo (24, 37-44):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.

En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.

Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».


Voz en off

Como los discípulos de Emaús, voy por la vida discutiendo.
A veces, enfrentándome a la misma vida.
Mira que yo solo quiero quererte, hacer las cosas bien.
Pero si mi vida fuera un poco distinta… sería más fácil.
Necesito que me des eso que no me estás dando.
Que cambies ese defecto.
Que me ayudes con este otro.
Que le des la vuelta a esa situación.
Que transformes a los de mi alrededor.
Que te hagas evidente y me digas por dónde ir.
Parece que tengo que explicar yo al salvador cómo se salva. Cómo necesito ser yo salvada.
Jesús, ¿por qué siempre parece que eres tú el único que no se entera?

“¡Qué necios y torpes sois!”

No soy capaz de reconocerte.
Estás aquí, pero mis ojos no son capaces de verte.
Te acercas, caminas conmigo, y yo ni me entero.

Así que te pido que abras mis ojos
Haz Tú que me entere!

Abre mis ojos
Explícame Tú las escrituras,
háblame por el camino.

Abre mis ojos,
para que vean en todo belleza.

Abre mis ojos.
Enséñame a descubrirte en cada cosa. Aunque desaparezcas de mi vista. Pero no te vas.

Abre mis ojos
Aunque solo intuya tus espaldas.

Abre mis ojos.
Y haz que te deje salvar como Tú quieras hacerlo.

Quédate con nosotros, Jesús, y renueva cada día esta mirada, para que sea capaz de reconocerte a cada instante.


Al estar en la presencia

Al estar en la presencia de tu divinidad,
Y al contemplar la hermosura de tu santidad,
Mi espíritu se alegra en tu majestad
Te adoro a Ti, te adoro a Ti.

Cuando veo la grandeza de tu dulce amor
Y compruebo la pureza de tu corazón
Mi espíritu se alegra en tu majestad
Te adoro a Ti, te adoro a Ti

Y al estar aquí, delante de Ti, te adoraré,
Postrado ante Ti, mi corazón te adora oh Dios,
Y siempre quiero estar, para adorar,
Y contemplar tu santidad,
Te adoro a Ti Señor, te adoro a Ti

Y al estar aquí, delante de Ti, te adoraré,
Postrado ante Ti, mi corazón te adora oh Dios,
Y siempre quiero estar, para adorar,
Y contemplar tu santidad,
Te adoro a Ti Señor, te adoro a Ti


A ti te alabo

A ti te alabo Señor en tu templo.
A ti te alabo con todo el
firmamento.
A ti te alabo por todo lo que tú
has hecho.
A ti te alabo por crear sin
merecerlo.
A ti te alabo con trompas y flautas.
A ti te alabo con tambores y danzas.
A ti te alaban criaturas y animales.
A ti te alaban las montañas y los
mares.


A ti te ala…ban.


A ese ser que creó este mundó
pór amór nó ló encóntraba.
Nó creía que fuera pósible
este dón, un Diós.

Tódó ló que veó a mi alrededór
grita que aquí estas y escónde
mi temór.
Tódó ser que aliente alabe
al Senór y grite bien fuerte

A ti te alabo Señor en tu templo.
A ti te alabo con todo el
firmamento.
A ti te alabo por todo lo que tú
has hecho.
A ti te alabo por crear sin
merecerlo.
A ti te alabo con trompas y flautas.
A ti te alabo con tambores y danzas.
A ti te alaban criaturas y animales.
A ti te alaban las montañas y los
mares.


A ti te ala…ban.


A ti te alabó aunque te escóndas,
aunque yó nó pueda verte.
A ti te alabó que me salvas de la
muerte.
A ti te alabó en el silenció de un amór
que ya nó siente.
A ti te alabó eres mi Diós, eres mi vida
eres mi fuerte.

A ti te alabó en ló sencilló, cótidianó,
indiferente.
A ti te alabó cón el vivó que se escapa
de la muerte.
A ti te alabó cón el muertó que te
espera ansiósamente.
A ti te alabó eres mi Diós,
eres mi vida.

A ti te ala………bó (x3)
A ti te alabó, Senór en tu templó…


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.