
Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)
Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.
Creo, Jesús mío,
que estás real
y verdaderamente en el Cielo
En el Santísimo Sacramento del Altar
Mmmm
Yo te amo sobre todas las cosas
Y deseo vivamente recibirte
Dentro de mi alma, pero no puedo
Y no pudiendo, y no pudiendo
Ahora, sacramentalmente
Venga tu Espíritu a mi corazón
Y ven, espiritualmente, ven a este
corazón
Como si te hubiera recibido
Me abrazo y me uno del todo a Ti
Jamás permitas que me separe de Ti
De Ti
Ahora, espiritualmente, ven a este
corazón
Y ven, espiritualmente, ven a este
corazón
Aaaaamén.
Jn 1, 29-34.
En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
Este es el Hijo de Dios.
El que quita el pecado el mundo.
El que ha vencido al mal.
El que ha vencido a la oscuridad, a la muerte.
El que ha vencido al miedo.
Al dolor, a la pena.
A la angustia y a la incomprensión.
El que ha vencido a la crítica.
El que ha vencido a la frustración.
A tu pelea con el mundo,
Al amigo que te abandona,
Al examen que no apruebas,
Al trabajo que te ahoga,
Al padre que te ignora,
A la pregunta que te inquieta,
A eso que te cuesta tanto,
Y a eso otro que te hace tanto daño.
El cordero de Dios.
El inocente.
El más pobre y el más pequeño.
El más necesitado.
Ese.
Ese quita el pecado.
Ese ha pasado a la vida,
Para poder dármela a mí.
¡Dios ha vencido!
Lo puede todo,
Lo conoce todo,
Lo quiere todo.
Es Dios,
Es Cristo.
Y está aquí.
El Cordero de Dios.
Está aquí y está VIVO.
Y ahora lo tengo delante.
¡Jesús!
¡El amor ha vencido y me está mirando ahora!
Me miras y me abrazas,
Sólo quieres dármelo todo.
Y yo no te conozco…
¡Pero Tú a mi sí!
Conoces mi debilidad, mi torpeza,
Mis heridas, mis miedos,
Mis deseos, mis ilusiones.
Tú a mí sí me conoces y eso es lo que importa!
Porque me quieres así!
Y no te vas!
Aunque yo me vaya, Tú te quedas.
Te vuelcas,
Te desvives,
Mueres por mí.
Por conquistar este corazón,
Por llenarlo de Espíritu Santo,
Por regalarme la Vida Eterna.
Y yo… tan enfrascada en mis preocupaciones,
en tantas cosas sin sentido.
Ahora sí, me río de mí.
Por fin Te miro y empiezo a reconocerte por lo que eres.
Y el CORDERO DE DIOS,
EL QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO, me mira a mí.
Y me pregunta:
¿De verdad vas a seguir teniendo miedo?
Esto sí que lo entiendo, y como
me gusta
Ver un Dios débil, niño desnudo
en tus brazos
Y rehén aplastado por la cruz y
en agonía
Pero siempre necesitado de ti
María.
Cómo cambia el espíritu de un
niño una noche de miedo cuando se
arropa
Bajo las sábanas, de su madre.
Estás ahí, te necesito
No te vayas, no te vayas
Tu calor tacto vista, tu cercanía
No cambia nada y lo cambias
todo (X2)
Lo cambias todo
Esto sí que lo entiendo, y como me
gusta
Ver un Dios débil, naturalmente débil
Un Dios necesitado de compañía
De una madre, de mirada y cercanía
Como cambia el dolor del enfermo
cuando entrelaza sus dedos
Con los de otra mano conocida
Estás ahí, te necesito
No te vayas, no te vayas
Tu calor tacto vista, tu cercanía
No cambia nada y lo cambias todo
(X2)
Lo cambias todo
En un momento difícil, todos
piden llaman gritan
Queremos recibir tu consuelo
Sabernos acompañados por una
madre inseparable
Ojala tus hijos te sientan a su lado
Tu calor tacto vista, tu cercanía
No cambia nada y lo cambias todo
(X2)
Lo cambias todo (X4)
Quiero encontrarte
Quiero contarte mis planes, hacerte reir.
Quiero maravillarme
Quiero saber mirarte en la puesta de Sol
Quiero lo que Tú quieras
Quiero la fuerza que tienes para conquistar
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
(x2)
Quiero entregarme
Quiero un mar de ilusiones poder navegar
Quiero abrirte la puerta
Quiero dejar que Tú seas la luz que hay en mí.
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
basta con suspirar.
(x2)
Lerelerelerelere
lerelerelere
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
basta con suspirar.
(x2)
Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.
Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios
Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.