ADVIENTO

🗓 14 de diciembre de 2022


Todo

Padre pon tu Espíritu sobre mí,
aquí estoy, aquí me tienes.
Gracias por la vida,
Que la viva siendo todo yo
Que la viva siendo todo yo

Todo libre,
todo entregado,
todo Tú,
todo dado,

todo alegre,
todo amante,
todo amado,

todo arrodillado,
todo hijo,
todo hermano,
todo padre,

todo disfrutón,
todo mariano,
todos por todos,

que viva todo,
con toda el alma.


Evangelio

Mt 11, 2-11.

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?». Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!». Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él».

Eh! Aquí!
Soy yo!
En este pan.
Que sí, que es verdad.
Que estoy viniendo.
Que vengo a por ti.
Ha llegado el momento,
Por fin podré ver como tú,
Escuchar como tú,
Sentir, respirar, como tú.
Usar tus mismas palabras,
Contártelo todo.

Contarte que tenemos un Padre que nos quiere,
Y decírtelo yo directamente:
Decirte que te quiero.
Que me hago carne para que me veas,
Para que me abraces,
Para que me conozcas.

Me hago carne,
Tengo un cuerpo,
Estoy aquí,
Soy como tú…
¿No me reconoces, verdad?
¿Sigue sin ser suficiente, no?

Jesús…
¡No sé muy bien qué decirte!
No sé qué está pasando,
Me lo dices Tú,
Me lo dicen todos.
¡Pero yo no lo entiendo!
Y si lo entiendo, no lo vivo.

Y claro que quiero.
Yo quiero quererte.
Quiero reconocerte.
Ahora que estoy ciega, quiero ver.
Ahora que estoy sorda, quiero escuchar.
Quiero correr, saltar, volar.
Quiero que me sanes.
Que te fijes en mi pobreza,
Que veas también mi debilidad.

Y que veas Jesús, cómo me estoy esforzando.
Estoy aquí, de rodillas.
Intentando escucharte.
Estoy aquí en vez de en mi casa o de cerves.
Canto y rezo.
Y… ¿qué más?
¿No debería verte ya?
¿No debería sentirte?
Si eres Dios… porque no te muestras?
Si eres Dios… porque no me lo dices?

Pero Tú me dices que no,
Que no me confunda.
Que esto no va de hacer más o de hacer menos.
Ni de sentir más o menos.
Que tengo que hacerme pequeña, como Juan.
Acercarme a ti, escucharte.
Sin expectativas,
Sin condiciones.
Sin escandalizarme de nada,
Sabiendo que no te alejas ni te vas.
Sabiendo que todo lo haces Tú,
Y que yo, sólo tengo que dejarme querer.

Por eso ahora quiero mirarte, Jesús.
Y dejar que me mires Tú a mí.
Tú que me conoces, ayúdame.
Tú que te haces carne, enséñame.
Sólo Quiero esperarte.
Sólo quiero aprender.


El Cielo Aguarda

Llenas todo en silencio
Cristo transfigurado,
y nuestros latidos suenan
divinizados

Un instante se abre,
a un presente sin tiempo,
¡no cabe, no cabe en la razón!

Llévanos a ser luz, a ser sal.
De la mano de María, llévanos a dar.

¡Que el Cielo aguarda!
¡el Cielo aguarda!
a que en Tu Nombre
amemos al hombre
y, con tu mirada,
veamos cada corazón.
El Cielo aguarda.


Que el Cielo aguarda,
el Cielo aguarda,
porque se oyen
desde lo alto
nuestras plegarias.
El rumor de una revolución.
El Cielo aguarda.


Vamos, Señor, al mundo
sediento de Tu presencia.
Cien mil van como uno
para ofrecerla.

Nuestras voces son eco,
de una misma promesa,
¡no cabe, no cabe en la razón!

Llévanos a ser luz, a ser sal.
De la mano de María, llévanos a dar.

¡Que el Cielo aguarda!
¡El Cielo aguarda!
a que en Tu Nombre
amemos al hombre
y, con tu mirada,
veamos cada corazón.
El Cielo aguarda.


¡Que el Cielo aguarda!
¡El Cielo aguarda!
porque se oyen
desde lo alto
nuestras plegarias.
El rumor de una revolución.
El Cielo aguarda.
El Cielo aguarda.


Un segundo

Si por un segundo vieras cómo te miro
Cuando duermes, cierras los ojos, yo ahí sigo
Se me cae la baba, imposible no mirar
No quiero dejar de hacerlo, no lo intentes imaginar

Si por un segundo vieras cómo te escucho
Cada ruido, cada palabra, y cuando no hablas mucho
Y hables o estés callado, solo me importa si estás
En mi amor cabe el silencio, cabe hablar y mucho más

Reviento de amor, estoy temblando de gozo
Te como con la mirada, estás aquí y no estás solo
Cada lágrima, cada risa, en mi memoria se han grabado
Cada detalle de tu cuerpo y de tu alma fueron pensados
No creo que aguante más contenerme aquí detrás
Quiero entrar, hacerte mío, curar tu herida si me la das
Si por un segundo vieras cómo te miro
No querrías ver nada más

Si por un segundo vieras cuánto te amo
Yo solo sé entregarme, aunque sea en vano
Y tiemblo al imaginar cuando llegues al cielo
Costará respirar en el abrazo que nos daremos

Si por un segundo vieras lo que hay por llegar
Lo que aguarda escondido, casualidades sin azar
Lo sueño tantas veces, en cada don, ¿qué puedo hacer?
Tú recibes mi regalo, al cielo miras, agradece

Reviento de amor, estoy temblando de gozo
Te como con la mirada, estás aquí y no estás solo
Cada lágrima, cada risa, en mi memoria se han grabado
Cada detalle de tu cuerpo y de tu alma fueron pensados
No creo que aguante más contenerme aquí detrás
Quiero entrar, hacerte mío, curar tu herida si me la das
Si por un segundo vieras como te miro
No querrías ver nada más

Reviento de amor y estoy temblando de gozo
Hay tanta locura en este amor que no controlo
Pierde tu vida, recibirás la eternidad
La alegría de ser esclavo, esclavo de mi libertad
Si por un segundo vieras cómo te miro
No querrías ver nada más


Vértigo

Quiero encontrarte
Quiero contarte mis planes, hacerte reir.
Quiero maravillarme
Quiero saber mirarte en la puesta de Sol
Quiero lo que Tú quieras
Quiero la fuerza que tienes para conquistar

Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.
(x2)

Quiero entregarme
Quiero un mar de ilusiones poder navegar
Quiero abrirte la puerta
Quiero dejar que Tú seas la luz que hay en mí.

Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,

basta con suspirar.
(x2)

Lerelerelerelere
lerelerelere
que sobran las palabras,
Basta con suspirar.

Y a veces tengo vértigo,
no consigo apreciar
que sobran las palabras,

basta con suspirar.
(x2)


Madre de Hakuna

Llévame contigo a todos lados,
que pueda dormir tranquilo bajo tu
preciso manto
Llévame contigo, no me sueltes de la mano,
Y que cuando sienta frío, note tu
cálido abrazo.

Llévame contigo, a donde quieras,
Y es que no hay mayor consuelo que
una madre que te quiera y que algún
día pudiera, al Cielo ir por tu escalera
Y entender que contigo Madre
querida, valió la pena

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir cion humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú el mejor regalo de mi Dios

Que no me canse nunca de mirarte
Y repetir con humilde devoción:
Te quiero con locura preciosa Madre
Tú Madre de Hakuna y mi corazón.