
Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)
Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.
Me he hecho tantas preguntas
Intentando entender
Me he lanzado a buscarte
Sin saberte ver
Me he asomado al abismo
Me he atrevido a saltar y caer
Y un huracán romperá el cielo desde mi garganta
Gritándote donde estas cuando me haces falta
Y me han dado respuestas
Pero no se que hacer
He prometido seguirte sin entender
Y hay un eco en lo hondo que me empuja hacia ti
Y aunque sea sin sentirte te buscaré
Y un huracán romperá el cielo desde mi garganta
Gritándote donde estas cuando me haces falta x2
Estoy aquí, en el silencio
Estoy aquí, en este viento
Estoy aquí, soy este trozo de pan
Estoy aquí, en tu lamento
Estoy aquí, en ese eco
Estoy aquí, soy este trozo de pan
Y un huracán romperá el cielo desde mi garganta
Gritándote donde estas cuando me haces falta (x4)
Y tu huracán romperá el cielo desde mi garganta
Gritándome cuanto me haces falta
Del santo evangelio según san Juan (Jn 14, 15-16. 23b-26):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros. El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».
Para siempre
Un “para siempre”.
Eso es lo que firman tus palabras, Jesús.
Un “nunca estarás sola”.
Te quedas conmigo y te quedas cerca.
Y tienes tantas ganas…
Que quieres todavía más.
Siempre más.
Porque un amor para siempre, siempre quiere más.
Me has dado tu Espíritu,
Cuando creía que ya me lo habías dado todo,
Me das una fuerza nueva.
Me vuelves a dar vida.
Vuelves a revolucionarlo todo.
A decirme, una vez más,
Que tu amor no es sólo para un rato.
Que si yo me voy, Tú te quedas.
Que si yo me alejo, Tú te acercas.
Para siempre en mi corazón,
Para siempre en mi mirada.
En mis palabras, en mis gestos, en mis pensamientos…
Si te dejo, si acojo este don que me das,
Cada parte de mí será completamente tuya.
Solo tengo que abrirte la puerta.
Solo tengo que mirarte ahora y darte ese sí.
Sí a que tu Espíritu me posea.
Sí a que habite en mí.
A que me envuelva y a que me lleve.
A dejarme hacer por Él,
A dejarme aconsejar, abrazar, sumergir.
Que tu Espíritu atraviese cada uno de mis poros.
Que atraviese mi corazón y lo haga completamente suyo.
Jesús, me has regalado el abrazo eterno.
Me has invitado a entrar en tu círculo de amor sin límites,
Que todo lo transforma y todo lo llena.
Que da sentido a mi vida y descanso a mis heridas.
Abrazo de Padre que consuela,
Abrazo de Hijo que libera,
Abrazo de Espíritu que eleva, que cura y que enseña.
Espíritu Santo, susurro de Dios.
Eres palabra viva que eleva el alma.
Sabiduría, consejo, guía, maestro.
Tu aliento me dio la vida.
Y sólo en tu aliento encuentro vida.
Por eso te pido que entres.
Que entres y que hagas morada.
Contigo vivo y por ti muero.
Contigo espero y por ti creo.
La verdad en la que vivimos:
Cristo a pesar de su condición divina,
por amor se desprendió de su rango
pasando por uno de tantos, y tomó
condición de esclavo.
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte en la Cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre el mundo entero.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Por eso Dios lo levantó sobre el universo.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Al nombre de Jesús toda lengua proclame:
Cristo es el Señor para gloria del Padre.
Toda rodilla se doble en el Cielo, en el
Cielo, Tierra y abismo,
que se grite su Nombre.
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte en la Cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre el mundo entero.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Por eso Dios lo levantó sobre el universo.
Por eso Dios le concedió el Nombre sobre todo nombre.
Nombre sobre todo nombre, mi Salvador.
Nombre sobre todo nombre, mi Redentor.
Nombre sobre todo nombre, sobre todo te levanto.
Quiero alabarte sin parar
todos los días.
Que tu presencia sea el anhelo
de mi vida.
Yo quiero hacer tu voluntad.
Señor yo te quiero agradar.
Y quiero darte
siempre el primer lugar.
Yo quiero darte
siempre el primer lugar.
Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.
Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.
Quiero adorarte sin parar
todos los días.
Que tu presencia sea el anhelo
de mi vida.
Yo quiero hacer tu voluntad.
Señor yo te quiero agradar.
Y quiero darte
siempre el primer lugar.
Yo quiero darte
siempre el primer lugar.
Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.
Si tu eres el rey.
El rey de mi vida.
El número uno en mi corazón.
A ti yo te rindo todo lo que soy.
Dios te salve María
del rocio Señora
luna, sol, noche y día
mi pastora celestial
Dios te salve María
todo el pueblo te adora
y repite a por fia
como tú no hay otra igual.
Olé, olé,. (18 VECES)
Al Rocío yo quiero volver
a cantarle a la Virgen con Fe con un
(bis)
Dios te salve María
Manantial de dulzura
A tus pies noche y día
Te venimos a rezar
Dios te salve María
Un rosal de hermosura
eres Tú Madre mía
de pureza virginal