La Alegría como arma para vivir

🗓 21 de diciembre de 2021


Ven espíritu ven

Ven Espíritu ven,
y llénanos Señor
con tu preciosa unción. (x2)

Purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
con tu poder
purifícanos y lávanos
renuévanos, restáuranos Señor
te queremos conocer.


Evangelio

Del santo Evangelio según San Lucas (1,39-45):

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Deseo

Deseo de conocerte,
Deseo de tu llegada,
Deseo de entender, de saber.
De ser consciente de tu humanidad,
De este misterio que un día empezó en Belén y que hoy continua en este trozo de pan.

Trozo de pan que me mira y que me abraza.
Trozo de pan también lleno de deseo.
Deseo de entrar,
Deseo de nacer,
Deseo de conquistar cada corazón,
De hacerse carne una y otra vez, para salvarme, una y otra vez.

Quiero vivir con deseo Jesús.
Quiero correr con prisa, igual que tu Madre.
Correr y llevarte al mundo,
Llevar al Hijo de Dios.
En mis gestos, en mis palabras,
Correr y llenarme de tu Espíritu.
Correr y saltar, de alegría, de gozo, de vida.

Porque estos días no tienen otro nombre:
Son días de VIDA.
Días de estar despiertos,
De exprimir los minutos,
De preparar el corazón,
De gritar por todo lo alto que llegas…ya!
Que llegas ya Jesús!
Que llega el amor!
Que llega la paz!
Que llega la vida!

Por eso aquí me quedo mirándote Jesús,
Aquí me quedo esperándote.
Dejando que vayas entrando ya,
Y que vayas haciéndome, moldeándome.
Preparándome para recibirte.
Me quedo mirándote y dejando que me mires.
Dejando que hoy, tu deseo y el mío, sean un solo deseo.